La Seattle Public Library es todo un ejemplo de arte arquitectónico y funcionalidad. Se puede recorrer toda la altura del edificio sin subir un sólo escalón gracias a sus ingeniosas rampas.
Merece una rápida visita, especialmente si te gustan las fotos de edificios ultramodernos (la entrada principal y espectacular está por la 5th Ave).
Si vas con tiempo, piérdete por sus galerías y siéntate en uno de los cómodos sofás a disfrutar de una tranquila lectura.
A veces hay confusión con esto: el Seattle Center es el recinto utilizado para la Exposición Universal (la Expo, vaya) de 1962. El Space Needle está dentro del recinto y es una atracción más. Si tienes la mala suerte de llegar al Seattle Center un día de invierno, con viento y esa lluvia fina que nos acompaña durante meses y meses, te parecerá este el sitio más horrible del mundo. Y eso es porque este sitio, sin gente, no es nada ni hay nada de que hacer.
El Seattle Center es fundamentalmente un sitio donde se organizan eventos y la gente viene a atenderlos, tanto en sus cerrados recintos como al aire libre. Por ejemplo, conciertos de música o eventos deportivos en el Key Arena o sesiones especiales de cine en el Seattle Repertory Theatre, más conocido como el “Rep”.
También hay representaciones de ópera, que se realizan en el Marion Oliver McCaw Hall. El verano es tiempo de conciertos y actividades al aire libre, como el conocido festival gastronómico, Bite of Seattle. Pero sin duda, las dos estrellas principales de este espacio son el Space Needle y el Experience Music Project.
Desde el Space Needle, pasando por debajo de la estación del Seattle Monorail, llegamos a un edificio que nos recuerda al Guggenheim de Bilbao. Normal, lo hizo el mismo arquitecto, Frank O. Gehry.
Tiene el rimbombante nombre de Experience Music Project y si viéramos el edificio desde el aire, nos parecerían los restos de una guitarra destrozada. Es una donación del cofundador de Microsoft, Paul Allen y aquí se realizan desde conciertos hasta exposiciones sobre música.
Jimmy Hendrix tiene toda una sala dedicada a él como inspirador de este proyecto para sus creadores y eso que intentó por todos los medios renegar de su ciudad natal.
Una foto que no te debes perder es la del monorail atravesando el edificio del EMP, parece sacado de una película de ciencia ficción dirigida por Woody Allen.
Junto a Capitol Hill, hacia el Norte está este cuidado y tranquilo espacio verde. La anécdota para los españoles que lo visitan, y poco conocida, es que según reza una placa, el nombre del parque, Volunteer Park, es un homenaje a aquellos voluntarios de la ciudad que se alistaron para luchar en la guerra hispano-americana de 1898.
Aquí se encuentra el Seattle Asian Art Museum que contiene piezas de cierto interés, pero si no tienes tiempo puedes limitarte a contemplar su precioso edificio de estilo art decó y darte un paseo por los alrededores.
Apenas a unos metros del museo está el invernadero, conocido como el Conservatory, donde se cuidan especies exóticas de plantas requisadas por Aduanas. Hazle una visita aquí a Waldo, la gigantesca flor y estrella del lugar.
Pegado al parque, al Norte, está el cementerio de Lake View, donde están las tumbas de Bruce Lee y la de su hijo (busca en viamedius este punto de interés por si quieres ponerle flores al maestro).
Al otro lado del canal tenemos los dominios de la University of Washington (más conocida como la UW). Quizás una de las universidades públicas de mayor prestigio del país, especialmente en disciplinas como la medicina o nuevas tecnologías.
Pegado al canal está el campo de fútbol americano de los Husky, el de la UW y un poco más allá se encuentra el campus. Este es un poco raro, pues los edificios parecen concebidos a sorteo de estilos, así que no hay uniformidad arquitectónica, lo cual suponemos que no deja de ser un estilo en sí. Lo mejor es ver el patio central de la universidad cuando florecen los cerezos: el espectáculo es magnífico.
Hay que tener en cuenta que las universidades no cierran en verano como en España. El curso académico no va de septiembre a junio y se descansa en verano, sino que los estudiantes van cumpliendo asignaturas de carácter trimestral y estas se dan durante todo el año. Esto nos lleva a que el ambiente universitario lo encuentras continuamente y por todo el barrio.
La principal avenida es la University Way Northeast conocida entre los sufridos estudiantes simplemente como “The Ave”, imagino que algo así como llamar a la Facultad, “la Facu”. Al Oeste del campus se encuentra la zona barata, con restaurantes económicos, las librerías, los locales de las fotocopias, en fin, ya sabemos. Al Este del campus se encuentran los colegios mayores de más categoría, residencias de profesores y restaurantes demasiados sofisticados para los míseros bolsillos estudiantiles.
En la UW hay una importante colonia de profesores y estudiantes españoles, sobre todo catalanes, razón quizás del sorprendente y profundo conocimiento que de España hay en este estado.