Desde el Space Needle, pasando por debajo de la estación del Seattle Monorail, llegamos a un edificio que nos recuerda al Guggenheim de Bilbao. Normal, lo hizo el mismo arquitecto, Frank O. Gehry.
Tiene el rimbombante nombre de Experience Music Project y si viéramos el edificio desde el aire, nos parecerían los restos de una guitarra destrozada. Es una donación del cofundador de Microsoft, Paul Allen y aquí se realizan desde conciertos hasta exposiciones sobre música.
Jimmy Hendrix tiene toda una sala dedicada a él como inspirador de este proyecto para sus creadores y eso que intentó por todos los medios renegar de su ciudad natal.
Una foto que no te debes perder es la del monorail atravesando el edificio del EMP, parece sacado de una película de ciencia ficción dirigida por Woody Allen.
Junto a Capitol Hill, hacia el Norte está este cuidado y tranquilo espacio verde. La anécdota para los españoles que lo visitan, y poco conocida, es que según reza una placa, el nombre del parque, Volunteer Park, es un homenaje a aquellos voluntarios de la ciudad que se alistaron para luchar en la guerra hispano-americana de 1898.
Aquí se encuentra el Seattle Asian Art Museum que contiene piezas de cierto interés, pero si no tienes tiempo puedes limitarte a contemplar su precioso edificio de estilo art decó y darte un paseo por los alrededores.
Apenas a unos metros del museo está el invernadero, conocido como el Conservatory, donde se cuidan especies exóticas de plantas requisadas por Aduanas. Hazle una visita aquí a Waldo, la gigantesca flor y estrella del lugar.
Pegado al parque, al Norte, está el cementerio de Lake View, donde están las tumbas de Bruce Lee y la de su hijo (busca en viamedius este punto de interés por si quieres ponerle flores al maestro).
Este barrio de Seattle siempre ha sido como ese hijo adolescente que siempre hace lo que le da la gana. Ya en los años 60 se instalaron aquí artistas anti-sistema gracias a los bajos precios de la vivienda. Desde entonces este lugar ha sido cuna de movimientos contracultura, alternativos, rebeldes hasta el punto de declararse el barrio como república independiente por sus bohemios ciudadanos.
A pesar de que en los 90 el carácter se aburguesó gracias al establecimiento aquí de Getty Images y Adobe, aún sigue siendo fuente de movimientos antiglobalización y reivindicación.
Podemos ver aquí la única estatua de Lenin en los USA, que se la trajo un artista desde Chequia cuando se derrumbó el sistema comunista en 1989. Es muy conocido también el troll tragacoches, que podemos verlo debajo del puente de Aurora Avenue con la 36 N Street o el conjunto de estatuas llamado “People waiting for the Interurban“, que la gente gusta de vestirles según la época del año o las fiestas que se celebren en ese momento, hasta el punto que pueden pasar desapercibidos ante el despistado turista que los busca.
En las calles de Fremont se celebra todos los años el conocidísimo Solstice Parade, un colorido homenaje a la contracultura, el ecologismo y a la antiglobalización. Aún siendo hoy día muy popular este evento, mantiene intacto su espíritu reivindicativo. Por ejemplo, hace pocos años desfilaron como espontáneos un grupo de ciclistas totalmente desnudos en simbólica protesta contra el exceso de consumo y materialismo de la sociedad moderna. Fueron detenidos por la policía por escándalo público, pero fue tal el revuelo social que se formó en contra de esas detenciones que tuvieron que anular inmediatamente los cargos contra ellos y desde entonces participan como parte integrante del desfile.
A mediados del siglo XIX se instalaron en este punto varias familias procedentes de Noruega, sobre todo de la hanseática ciudad de Bergen. Vivían de la explotación de los ricos recursos madereros y de la pesca. Hoy día, Ballard muestra muy orgullosamente sus raíces escandinavas y su principal calle, Ballard Avenue, está especialmente protegida por su carácter histórico.
El 17 de mayo se celebran las fiestas de la Constitución noruega con desfiles y el Bergen Place Park se viste de gala con cientos de banderas de aquel país.
En verano se celebra en sus calles el Seafood Fest, feria gastronómica donde el salmón es ahumado allí mismo para lo cual se esparce arena de playa sobre el asfalto y se prepara el salmón al estilo tradicional. Llama poderosamente la atención la enorme cantidad de personas altas y rubias que hay por toda la zona, ¿por qué será?
En Ballard encontramos también las esclusas que permiten el paso de barcos por el canal que une el Puget Sound con el Lake Union y el Lake Washington. Es una de las atracciones más visitadas por los seattlelitas, es gratis y junto a él hay un precioso parque botánico donde descansar tras una jornada plena de visitas y emociones vividas al norte de Seattle.
Esta estatua se erigió en homenaje al jefe indio Seattle, de donde la ciudad tomó el nombre.
El jefe indio ayudó a los colonos a establecerse aunque con el tiempo observó cómo el entorno se iba degradando, lo cual originó el famoso manifiesto que se le atribuye:
"...Esto es lo que sabemos: la tierra no pertenece al hombre; es el hombre el que pertenece
a la tierra. Esto es lo que sabemos: todas la cosas están relacionadas como la sangre que
une una familia. Hay una unión en todo.
Lo que ocurra con la tierra recaerá sobre los hijos de la tierra. El hombre no tejió el
tejido de la vida; él es simplemente uno de sus hilos. Todo lo que hiciere al tejido, lo
hará a sí mismo...."
"¿Qué ha sucedido con el bosque espeso? Desapareció.
¿Qué ha sucedido con el águila? Desapareció.
La vida ha terminado. Ahora empieza la supervivencia."