Este fue el primer rascacielos de Seattle y lo fue por mucho tiempo. Construido en 1914, con sus 42 plantas mira hoy sin complejos a sus vecinas. Situado muy cerca de Pioneer Square merece la pena visitar el edificio, muy similar el Empire State, pero con un aire más ecléctico. Hoy día albergan oficinas y apartamentos y el ático, de forma piramidal, alberga un estudio-loft privado.
Por $6 subimos a la planta 32, donde hay un mirador visitable (Chinese Room) desde el cual no se tienen las vistas más impresionantes de Seattle, como en el Space Needle, pero sí las más auténticas.
http://www.smithtower.com/
Este rascacielos es el más alto de Seattle y forma parte de su conocido skyline. Es conocido también como el Columbia Center. Tiene 76 plantas y un mirador en la 73 al que se puede acceder.
Una historia simpática sobre este edificio es la siguiente. El hecho de que tenga 76 plantas es un homenaje del arquitecto, Chester Lindsey, a la edad que tenía su padre cuando comenzó las obras.
Resulta cuando ya estaban preparados los planos del mismo e iniciarse la construcción, el ayuntamiento obligó a reducir el número de plantas pues entorpecía el paso de los aviones hacia el aeropuerto de Tacoma.
Pues bien, lo que el ingenioso arquitecto hizo, en vez de reducir el número de plantas y cargarse y el homenaje a su padre (también arquitecto), fue reducir 6 pulgadas la altura de cada planta, obteniendo la altura máxima permitida y el número de plantas deseado.
Lo realmente anecdótico está por llegar: Lindsey murió en 2003, de cáncer (fumaba en pipa como un carretero) a la edad de 76 años!!! los mismo que número de plantas tiene su emblemática obra.
La Seattle Public Library es todo un ejemplo de arte arquitectónico y funcionalidad. Se puede recorrer toda la altura del edificio sin subir un sólo escalón gracias a sus ingeniosas rampas.
Merece una rápida visita, especialmente si te gustan las fotos de edificios ultramodernos (la entrada principal y espectacular está por la 5th Ave).
Si vas con tiempo, piérdete por sus galerías y siéntate en uno de los cómodos sofás a disfrutar de una tranquila lectura.
El Benaroya Hall es un auditorio magnífico, moderno, con gran vitalidad y una excelente acústica. Es fácil y barato conseguir entradas para un concierto de música clásica, que nos permitirá visitar la colección privada de obras de arte, entre otros del quizás mejor escultor en cristal del mundo y afincado en Seattle, Dale Chihuly.
Es la sede oficial de la Seattle Symphony Orchestra, actualmente dirigida por el prestigioso Gerard Schwarz. También hacen conciertos para niños.
El primer Starbucks lo fundaron aquí en los años 70. Conserva exactamente el mismo decorado y rótulo de origen, el cual no tiene que ver con el que se conoce en todo el mundo. Incluso el logotipo es diferente, el único del mundo donde la conocida sirena muestra su pechos.
Suele haber bastante turistas por las inmediaciones, especialmente americanos. No hay sitio apenas para sentarse y sólo merece la visita por curiosidad... ¡a no ser que seas un fan de Starbucks! En ese caso, "aquí empezó todo".