Vinohrady es un barrio residencial que se encuentra al lado del centro histórico de Praga, en dirección sudeste. Su corazón es Náměstí Míru (Plaza de la Paz), dominada por la elegante iglesia de Santa Ludmila, la cual vale la pena visitar, al menos para ver sus paredes recubiertas de frescos Art Nouveau. La plaza se encuentra rodeada de edificios de magnífica arquitectura de fines del s XIX y principios del XX, en especial el Vinohradské Divadlo, que en 2007 cumplió su centésimo aniversario. Las calles aledañas son una memorable exibición de edificios de arquitectura art nouveau y neoclásica que realmente valen la pena recorrer.
Hay restaurantes, clubes, bares y cafés para todos los gustos y presupuestos. En el barrio también hay una gran cantidad de hoteles y pensiones que ofrecen una alternativa más económica para alojamiento que los del centro sin estar demasiado lejos de él.
Prácticamente ignorado por los turistas, el parque Letná, que se puede ver en la márgen opuesta a Josefov del Moldava ofrece quizás las mejores vistas de la Cuidad Vieja de Praga y todos sus puentes. Ideal para ir al atardecer y sentarse a tomar una cerveza en el jardín cervecero que allí funciona todo el año. Algo que nunca se olvidarán
Petřin es la colina que se encuentra justo al lado de la del castillo. Parque muy popular entre checos y turistas. La manera más fácil de llegar es con el funicular desde Malá Strana, pero la más linda (aunque exigente) es caminando desde Strahov mientras se disfruta de una magnífica vista de la cuidad dorada y su castillo. Una vez allí es imprescindible ir al laberinto de espejos, los chicos se van a divertir a rabiar, y los grandes también (se disfruta mejor levemente intoxicado) o subir a la Eifelovka como los checos llaman cariñosamente a la torre.
Recomiendo bajar hacia Malá Strana a pie, el parque es muy agradable.
Es la sede del Museo Etnográfico y fue propiedad de la acaudalada familia Kinský desde mediados del s.XIX cuando se construyó. Es de estilo neoclásico y el edificio está rodeado de su propio jardín dentro del parque.
Vyšehrad es uno de los lugares más antiguos en Praga, más aún que el propio Castillo de Praga. Un lugar lleno de historia y leyenda y medianamente a salvo de los rebaños de turistas. Vistas maravillosas de la cuidad. Atmósfera mágica y el famoso cementerio de Vyšehrad, donde se encuentran enterrados algunos de los más grandes personajes de la historia checa.