Vinohrady es un barrio residencial que se encuentra al lado del centro histórico de Praga, en dirección sudeste. Su corazón es Náměstí Míru (Plaza de la Paz), dominada por la elegante iglesia de Santa Ludmila, la cual vale la pena visitar, al menos para ver sus paredes recubiertas de frescos Art Nouveau. La plaza se encuentra rodeada de edificios de magnífica arquitectura de fines del s XIX y principios del XX, en especial el Vinohradské Divadlo, que en 2007 cumplió su centésimo aniversario. Las calles aledañas son una memorable exibición de edificios de arquitectura art nouveau y neoclásica que realmente valen la pena recorrer.
Hay restaurantes, clubes, bares y cafés para todos los gustos y presupuestos. En el barrio también hay una gran cantidad de hoteles y pensiones que ofrecen una alternativa más económica para alojamiento que los del centro sin estar demasiado lejos de él.
La cuidad de Pilsen es ideal para hacer un viajde de un día desde Praga. Es muy fácil de llegar en autobús o en los trenes que salen cada hora desde la estación de trenes central.
La plaza principal es un muestrario de imponente arquitectura, pero el lugar de mayor interés turístico es, sin duda, la legendaria cervecería Pilsner Urquell, la cual se puede visitar con cualquiera de las excursiones disponibles durante todo el día.
Para aquellos curiosos cerveceros, Pilsen tiene más que ofrecer que la mundialmente famosa cervecería. En la cuidad funcionan 3 microcervecerías con productos muy interesantes, más información al respecto en http://filosofo-cervecero.blogspot.com/ (eitqueta Pilsen)
Abren a partir del 5 de diciembre, la mayoría cierra el 24, sólo el de la Plaza de la Cuidad Vieja permanece abierto hasta pasado fin de año.
Justamente este último es el más bonito, tradicional y concurrido. Su árbol de navidad, un pino enorme traído de las montañas, es siempre una belleza. A pesar de toda la gente, la atmósfera es relajada. Imprecindible tomar un Svařák, vino caliente, una delicia de invierno.
Para hacer compras, es mejor el de Nám. Míru. Más pequeño, más tranquilo y más barato, pero igual con una muy linda atmósfera.
U Fleku es la cervecería más famosa e infame de Praga, depende a quién se le pregunte. No es más que una trampa para turistas, un lugar donde están más dispuestos a atender rebaños de visitantes ingenous que gente. Sí, hacen su propia cerveza, y no está mal, pero no vale la pena las 60CZK que cobran por un vaso de 0,4l, máxime si tenemos en cuenta que la cuenta puede llegar a ser bastante más alta gracias a las artimañas de los camareros, expertos en engañar al turista. Solamente para aquellos que quieran agregar la cerveza de la casa a su lista. Los demás, evitar.