Estas dos calles muy próximas entre sí y a sudoeste de Tiananmen son un buen lugar para ojear tiendas de antiguedades, caligarfía, sedas y porcelanas. Su estructura de "hutong" aún se conserva y los edificios están ricamente decorados. Su única pega es el precio, pero es una buena forma de curiosear. Al final de Liulichang, y alrededores, existen puestos mucho más modestos y desvencijados que venden infinidad de objetos a precios más asequibles aunque la calidad, obviamente, no es la misma.