Aunque es aconsejable elegir restaurantes de comida típica del país que se visita, a veces el bolsillo no acompaña y es que en París los restaurantes más baratos son los de comida asiática. Este era especialista en comida China, Vietnamita y Thailandesa. Había buen surtido y los precios normalitos.
Lugar ideal para degustar la famosa Quiche Lorreine por 3.2 €, dulces parisinos por 2.15 € o tomar un refresco por 1.6 €.
Restaurante griego con orquesta todas las noches. La ventaja es que es económico y que puede atender a grupos grandes.