Sus 421m de altura ofrece una visión espectacular de la ciudad. No dejéis de alucinar con los rascacielos cuyas plantas poseen piscinas y jardines que quedan a la vista desde esta indiscreta torre.
Construidas por Cesar Pelli fueron durante 5 años el edificio más grande del mundo. Sus base alberga un enorme centro comercial. Lo más característico del edificio además de su altura es el puente que une a ambas torres. Se puede ascender hasta él pero el flujo de personas es limitado por seguridad por lo que se monta unas colas del carajo. Madrugad y se os recompensará. Es un edificio propiedad de la empresa petrolera nacional Petronás, por lo que alberga sus oficinas (y la de otras muchas) así que olvidaros de pasear por sus pasillos. Al menos la entrada es gratuita.
Curiosa mezcla de estilos para una estación de tren. Su resplandeciente blanco no hace sino resaltar sus minaretes, filigranas, cúpulas, ventanas y arcos. En el interior hay restaurantes y un conocido hotel donde descansar. Foto y seguido.