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Este antiguo santuario fue supuestamente fundado por el rey Hari Datta en el siglo VI. El pequeño complejo de templos está en un bosque detras del pueblo de Ichangu, un agradable paseo de media hora al oeste de Swayambhunath
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Está completamente dedicado a Vishnú y fue construido por la reina madre Riddi Laxmi en 1690 sobre una base de 5 escalones. Los techos están decorados con tallas de Vishnu. Detrás de él está la estatua de Garuda, el vehiculo de Vishnu.
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Construido a finales del s.XVII sobre una base de 9 escalones de gran altura y al final de los mismos se divisa una bonita imagen de la Plaza Durbar. Los pilares que lo sustentan, así como las ventanas o las puertas son de madera bellamente talladas.
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El complejo del templo está siempre lleno de fieles. El entorno es bonito y hay pequeños templos interesantes, aunque la entrada al principal está prohibida a los no hindús. Las cremaciones se pueden ver desde la otra orilla del río, a una distancia suficiente para captarlo todo sin perderse nada.
Si eres muy sensible, la escena de la cremación puede ser un poco fuerte. Si no lo eres, no te lo puedes perder.
Las cremaciones se realizan a primeras horas de la mañana. Las orillas del río sagrado se llenan de familiares que gritan y lloran a sus muertos, realizan los rituales (flores, sándalo) y finalmente queman el cuerpo en los ghats.
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El Kumari-ghar es la residencia de la diosa viviente, reencarnación de la diosa Taleju. Desde una de las ventanas del tercer piso, la niña-diosa asoma la cabeza de vez en cuando para ver y ser vista. La madera está bellamente tallada, tanto la de las ventanas como los marcos de las puertas o los aleros del tejado.