Creedme si os digo que es una de las catedrales que he visto jamas. Aunque esteis cansados de ver iglesias en Italia esta es irrepetible con su poderosa y altiva cupula.
Se trata del único puente superviviente de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. En su interior alberga muchísimas tiendas de cierta elegancia, en su mayoría joyerías, aunque inicialmente eran los carniceros los que poblaban la mayor parte de los comercios del puente.
Sobre las tiendas hay un pasadizo secreto conocido como el Corrodoio Vasariano que une la Galería Uffizi con el Palacio Pitti y que en la actualidad también es visitable de forma gratuita.