Es uno de los numerosos puentes que cruzan el río Zayandeh, y uno de los principales puntos de reunión para los habitantes de Isfahan. Se trata de un puente con varios siglos de historia, que acoge en su centro una antigua residencia de verano del Sha y que a día de hoy sólo permite el paso de los peatones. A su alrededor se reúnen todos los fines de semana multitud de familias y jóvenes para comer, andar en barca en los remansos del río y pasear. Además, en los arcos inferiores del mismo son muchos los hombres que se dedican a recitar a pleno pulmón poemas de los grandes poetas iraníes.
Muy recomendable acudir en el atardecer, cuando la luz baja brinda una estampa de postal.