La localidad de St. Andrews, cuna del golf, es una ciudad atipica en toda Escocia. Llena de comercios que cierran tarde, y de establecimientos relacionados de alguna manera con el golf. Todo el pueblo se puede recorrer a pie. Vale la pena detenerse unas horas en esta localidad e impregnarse de espiritu golfista, aunque no se tenga ni idea de lo que es un "bajo par".