Las ruinas de la Antigua Corinto me fascinan; fuentes, capiteles, el Ágora, el Templo de Apolo y un museo te trasladan a siglos antes de que naciera Jesucristo y te hacen vivir la experiencia de un mágico sueño. Si se viaja al Peloponeso es ideal para visita de medio día.
No es tan famosa como su vecina Glauce pero, esta fuente tiene algo encantador que maravilla a quien se acerca hasta aquí, o al menos, eso fue lo que a mí me ocurrió. Conserva dos columnas y diversos restos de capiteles "corintios" y aún se puede escuchar el rumor del agua correr por las paredes de su interior.