Estas ya son avenidas grandes con muchos edificios modernos y toda clase de comercios. Nosotros sólo las vimos de paso, en todas partes muchas personas a todas horas, sumamente dinámica la ciudad.
Muchas de las calles alrededor de la plaza las han cerrado al tráfico de automóviles y ahora son peatonales. En esas calles hay restaurantes formales y cafés al aire libre, hoteles para todos los presupuestos, iglesias grandes y otras pequeñas y algunas bien místicas, ruinas que erizan y otras que tranquilizan, universidades con libros y mucha movida.