El barrio musulmán es ideal para cenar en un ambiente vibrante y dinámico lleno de encanto. Hay pequeños restaurantes familiares que sirve comida musulmana, mayoritariamente y pequeños puestos callejeros. Podréis degustar los kebabs, las crèpes de verduras (buenísimas) pastas dulces de arroz, cordero con patatas, sopas de fideos de arroz y verduras.
Este restaurante expone los platos en un lugar bien visible, de forma que sólo hace falta señalar lo que se desea comer. Los platos son muy económicos. En la misma calle hay varios restaurantes del mismo tipo, ideales cuando no sabes leer chino.