Es un magnífico templo enclavado en la ribera este del Nilo. Su visita es imprescindible, aunque no es suficiente con un sólo día para ver todas las maravillas que encierra. Lo más destacado es el gran patio, la sala hipóstila y las grandes esculturas.
Impresionante templo con gran cantidad de obras para ver, se hace imposible verlo todo en un sólo día. Destacaría el estanque sagrado, se construyó en el año 1490 aC. y es artificial, lo que le da un valor mayor. Imposible irse sin visitar la Sala Hipóstila y el escarabajo de granito que permanece sobre un pedestal, si se le rodea caminando, confiere a las mujeres el don de la fertilidad.