Sólo se conservan siete columnas del templo original fechado en el siglo VI a.C. pero ya sea por la ubicación o por lo que un día fue, el Templo de Apolo es exquisito, me encanta.
Las ruinas de la Antigua Corinto me fascinan; fuentes, capiteles, el Ágora, el Templo de Apolo y un museo te trasladan a siglos antes de que naciera Jesucristo y te hacen vivir la experiencia de un mágico sueño. Si se viaja al Peloponeso es ideal para visita de medio día.