Es la iglesia gótica más grande de los Países Bajos y se nota, no hay manera de hacerle una fotografía de la fachada completa. Su exterior me sorprendió por sus "formas" rarísimas con hornacinas colocadas en una especie de canalillos. El interior es magnífico, el púlpito es una obra maestra y los confesionarios están tallados en madera. Imprescindible en una escapada a Amberes.