Siempre que me quedaba en Madrid era en la calle Alcala y no podia pasar sin un bocado en en este local. Unos sanwiches que se salen.
Hay muchos sitios en Madrid para tapear y muchos para degustar la gastronomia gallega pero pocos como este entranable local para disfrutar de sus tapas.
Excelente seleccion de tapas que ademas se acompana con una seleccion de vinos muy acertada.
Una de las tabernas de Madrid que a veces nos trasladan al siglo XVI. La materia prima excelente.
Bocadilleria de lujo. Los fines de semana sirven brunch.