Pirámide de Mayo
Comenzaremos nuestro recorrido desde el centro mismo de la plaza.
Allí se puede encontrar la Pirámide de Mayo, construida en 1811 por orden del Cabildo de Buenos Aires para celebrar el primer aniversario de la Revolución del 25 de Mayo de 1810 (primer gobierno patrio). La obra original se encuentra dentro de la nueva, efectuada en 1856 por el pintor y arquitecto argentino Priliano Pueyrredón y es considerada como el monumento más antiguo de la ciudad. En su parte superior tiene una estatua de la Libertad, obra del francés Joseph Duburdieu y en el interior de la pirámide se colocó tierra de todas las provincias argentinas. En 1912 se la desplazó 63 metros hasta su ubicación actual.
MANZANA DE LAS LUCES Y TUNELES.
También en las proximidades de la Plaza de Mayo se encuentra la denominada "Manzana de las Luces", bordeada por las calles Bolívar, Moreno, Perú y Alsina, un área que en el siglo pasado fue el centro cultural de la ciudad, ya que allí estaban emplazados el Museo Público, la Universidad, la Sala de la antigua Junta de Representantes y otras instituciones que fueron reconstruidas.
En Perú 272 es el punto de inicio de una serie de visitas guiadas: Manzana de las Luces y sus Túneles (sábados y domingos a las 17hs.); Túneles del siglo XVIII (viernes a las 18hs.); Barrio Catedral y Manzana de las Luces (se suspende por lluvias, sábados 18hs, ). CONSULTAS 4342-6973
Quizas a simple vista no llame la atencion visitar un cementerio, pero una vez frente a el, la opinion se torna en un "menos mal que no me lo perdi". Las tumbas son verdaderas obras de arte florales, que invitan, sinceramente, a fotografiarlas. Por 1 euro mas se pueden visitar las catacumbas. Y aunque la escalera para bajar a ellas sea algo claustrofobica, merece la pena verlas.
Pasear por Tiahuanaco es como hacerlo por un templo vivo, por la capital de una civilización perdida. Aunque todavía está en gran parte bajo tierra, sus dimensiones evocan recuerdos de aquellos tiwanakus que formaron un imperio anterior a los incas. Y a partir de ahí todo son conjeturas, misterios aún sin resolver que hacen del recinto un lugar más mágico y sagrado si cabe.