Es uno de los numerosos puentes que cruzan el río Zayandeh, y uno de los principales puntos de reunión para los habitantes de Isfahan. Se trata de un puente con varios siglos de historia, que acoge en su centro una antigua residencia de verano del Sha y que a día de hoy sólo permite el paso de los peatones. A su alrededor se reúnen todos los fines de semana multitud de familias y jóvenes para comer, andar en barca en los remansos del río y pasear. Además, en los arcos inferiores del mismo son muchos los hombres que se dedican a recitar a pleno pulmón poemas de los grandes poetas iraníes. Muy recomendable acudir en el atardecer, cuando la luz baja brinda una estampa de postal.
Al día siguiente no tuvimos suerte con el tiempo y amaneció lloviendo. No sé si fue la mejor idea pero decidimos coger un barco que recorre el río Sumida y que pasa por unos doce puentes, todos ellos, diferentes. Estuvimos viendo edificios y más edificios y cuando lo abandonamos decidimos ir a ver una de las réplicas que existen de la Estatua de la Libertad, junto a un puente enorme que recuerda al Golden Gate.
Numerosos puestos se sitúan a lo largo del paseo marítimo que bordea el río. Cualquiera de ellos es perfectamente válido para tomarse algo tranquilamente sentado en una mesa, mientras te deleitas con las vistas, y el ir y venir de los botes que surcan las aguas del río Sarawak.
Pocito donde se cuenta la leyenda de el amor de una princesa y un guerrero, sitio emblematico ya que por esta leyenda se han filmado varias peliculas y se han creado multiples canciones. Se dice que el que se besa en el pocito de Nacaquinia regresara otra vez a la ciudad de Misantla
Antigua Residencia formada por el Emperador Maximiliano de Hsburgo para su amante la llamada India Bonita ya que consideraba Cuernavaca como una residencia de descanso. Actualmente se mantienen los jardines con bellas plantaas endemicas del estado, así como un museo regional de la historia de Cuernavaca.