El mayor templo budista de la ciudad se encuentra cerca de la estación de tren y en una de las pocas zonas verdes del centro. Fue construido en el siglo VIII durante la dinastía Tang. Contiene numerosos murales y techos decorados con motivos religiosos auqnue no en muy buen estado. Es bastante grande y activo. Al final del templo se haya una imagen de Buda regalada por el rey de Tailandia que es muy reverenciada por los fieles. El templo en general no está excesivamente bien cuidado pero su templo octogonal en medio del lago, la pared sagrada y la cantidad de budistas lo hacen interesante.
Una de las pocas zonas verdes del centro de Kunming es un lugar bonito para descansar de la atroz actividad de la ciudad. Aunque rodeado de carreteras importantes en su interior el ruido de la ciudad se pierde entre ls árboles. A primera hora de la mañana decenas de personas, principalmente ancianos y cuidadores del parque, se reunen para sus ejercicios de Tai-chi. Bien para tomar el bocadillo y descansar de la visita por la ciudad.