Las mejores vistas se captan desde el río, por lo que realizar un "crucero" nocturno por sus aguas, te proporcionará la posibilidad de sacar las mejores fotografías.
Los edificios del malecón, reminiscencias del imperialismo colonial, contrastan con los modernos rascacielos de la orilla contraria, el Pudong.
Uno de los mercados más populares, y más desde que el gobierno se puso duro con el mercado de imitaciones y lo eliminó. Un buen lugar para comprar todo tipo de objetos, aunque principalmente "antigüedades" y objetos de la revolución son los que más abundan en los mostradores. Como es habitual alrededor de las tiendas se dispersan un montón de tenderetes y puestecillos como precios más ajustados. En cualquier caso el regateo es imprescindible y duro. Entretenido y curioso.
La calle más colorida de Shanghai es también la más comercial. Los luminosos de neón y leds, los humenates puestos de comida, las aglomeraciones de gente y la contaminación simulan una calle recién sacada de "Blade runner". Recientemente peatonalizada en ella se pueden encontrar desde las más lujosas tiendas hasta los más cutres restaurantes de comida rápida. Es un buen sitio para tomar el pulso a la ciudad y a los pujantes nuevos ricos. Los ganchos, como no, también abundan ofreciendo principalmente sexo.