Sin duda una de las experiencias barceloninas mas atrayentes. Perderse en el mercado de la Boqueria y luego reponer fuerzas en el Pinotxo es puro Barcelona.
En pleno barrio gotico sigue siendo un referente de la buena comida y de tradicion.
Para disfrutar de sus buenos pescados mirando al mar. Es caro pero la comida merece la pena.
Aunque a primera vista no lo pareza, el Kaiku sirve una de las mejores paellas de Barcelona. Enfrente del mar es perfecto para un sabado.
Al costado del mediterraneo su rape es de los platos mas famosos de la ciudad. Pues eso, no debemos dejar la ocasion de probarlo.