Buen restaurante en la "baixa" de Lisboa en calle pedonal con terraza. Se come comida portuguesa, como el bacalao y el arroz de marisco, buena y barata. El camarero que se llama Raul es muy simpatico.
Cocina tradicional portuguesa en un entorno moderno. Bueno vinos y ambiente acogedor.
Como bien dice su nombre, hay unas mezclas fantasticas que se deben de pobar.
Especialidades portuguesas riquisimas. Un acierto.
Magnifico restaurante del chef Miguel Ramos. Un descubrimiento fuera de serie.