Los domingos hay transporte público, también se organizan excursiones y para los que quieran pasear libremente existen recorridos señalizados. Es un oasis de paz alejado de la ciudad y tan cercano a la vez.
Un capricho de la naturaleza justo al lado de la playa de Guadamía y que produce efectos sonoros o bufidos por el el choque del mar al pasar por uns pequeños orificios en las rocas.
Situada en el pequeño pueblito de Tielve su dueña, Eloina, no tendrá inconveniente en esperarte hasta tarde para poder hospedarte. Pequeñita y coqueta, cuenta con varias habitaciones donde se pueden alojar hasta 7 personas.
Muy económica y a 10 minutos de la Ruta del Cares, en un pueblo realmente tranquilo rodeado de las maravillosas montañas de los Picos de Europa.
Yo aconsejo comenzar en Poncebos para tener la recompensa del paisaje al llegar a Caín.
Toda la ruta es de una belleza indescriptible y es relativamente fácil para cualquiera con un pelín de fondo físico. Son 12 Kms. ida y luego hay que volver. A buen ritmo y parando en Caín a comer un bocadillo, se pueden tardar unas 6 ó 7 horas.
El desnível es pronunciado al principio (nada grave) pero una vez pasado el primer tramo, es todo en llano.
No podréis olvidar el rugir de las aguas del río Cares, entre la gran garganta que dibujan las montañas.
Uno de los imprescindibles en Picos de Europa.