Esta plaza está cargada de historia: fue el centro de la vida bizantina y de la otomana y sus gobernantes hicieron lo posible por embellecerla. Ahora se puede ver la "Fuente del Kaiser Guillermo", el obelisco egipcio de Teodosio y un trozo de una columna llamada "Serpentina". Pasear y relajarse en el Hipódromo es una buena idea... siempre con un zumo de naranja recién exprimido.