Declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en diciembre de 1985, forma parte de un conjunto arquitectónico junto con la iglesia de San Miguel de Lillo.
Es un edificio muy bonito que merece la pena la visita, en el que es frecuente encontrarse a parejas de recién casados haciéndose las fotos del album de bodas.
Una de las cosas que más me sorprendieron al caminar por Oviedo es la cantidad de estatuas que inundan el centro de la ciudad. La de Woody Allen es la que más me sorprendió y es que el actor parece ser un enamorado de la ciudad.