La muralla de Marrakech es sólo una de las muchas maravillas que posee la ciudad marroquí.
Los olores, el ruido de sus calles y plazas, la belleza de su patrimonio, sus sabores, su clima... Marrakech, situada en el suroeste de Marruecos, abre las puertas a un mundo exótico plagado de contrastes.
Una vista increíble sobre la ciudad en este palacio que en su día encargo construir Saadien Ahmed El Manssur.
Una muestra impresionante de arte islámico que además es la única de la ciudad que puede ser visitada por no musulmanes.
Las fuentes públicas siempre me han parecido un tributo al agua y siento cierta admiración y curiosidad por la manera en las distintas culturas tratan esta relación con el agua. Dice su historia que la fuente de Mouassine fue construida por el sultán Saadien