no es en si un palacio, pero que se ha convertido en símbolo de la ciudad por su construcción en piedra arenosa rosa y su curioso labrado. Se trata en realidad de una fachada vistosa donde las aburridas mujeres de los maharajáes miraban el bullicio de la calle por unas rendijas que a su vez impedían que estas fuesen vistas por el pueblo llano.
fortaleza, cuya construcción se inicio en el año 1592, Para llegar al palacio debe subirse una empinada cuesta, aunque los mas atrevidos pueden hacerlo a lomos de elefante. Su interior contrasta con el aspecto de fortaleza que vemos antes de entrar, encontrando un fabuloso jardín alrededor del cual se ubican soberbias habitaciones y salas. Para los occidentales algo diferente.