Nuestra peña gallega nos llevaba hablando de este festival los últimos dos viajes y por eso decidimos probar. El sitio es alucinante, realmente los pueblos de la zona norte de galicia parecen vivir anclados en otro tiempo o en alguna novela de Valle Inclán. Es increíble la cantidad de gente que nos juntamos allí y aunque no entiendo parece que la calidad de las actuaciones fue muy buena. Una pena que llovió a mares.