Rajastan: La Ruta de la Seda - India - Viamedius - Una comunidad para viajeros como tú.

Rajastan: La Ruta de la Seda

[ropavieja]

ropavieja

[*][*] Fundador - Viajero habitual


© Juan José Maicas

Día 1:
Salimos de Zaragoza sobre la una de la madrugada. Llegamos a Delhi veintitrés horas después, con una diferencia horaria de cuatro. En los exteriores del aeropuerto, nos recibe un calor sofocante, húmedo. Ahora entendemos lo del coche con o sin aire acondicionado. Nos reciben y nos trasladan al hotel. Son la dos de la madrugada y sin ningún tipo de duda nos vamos a dormir. El primer día ha sido duro.

Día 2:
Partimos hacia la ciudad de Mandawa. Visitamos los pueblos: Shekawati, Nawalgarh y Demdlod, así como varios templos y palacios del maharajá de la zona, ya bastante deteriorados. Tenemos por delante doscientos sesenta kilómetros que recorrer, en lo que invertimos siete horas aproximadamente. La vida cotidiana en la India nos impacta fuertemente: la práctica irracional y enfermiza de la religión, “los niños de la calle”... Cientos, miles de personas con todo tipo de carencias, caminan sin rumbo. Al menos eso nos parece. Aunque observamos que existe cierta seguridad ciudadana. Somos objeto de sus miradas (no hay turistas). En gran parte debido al conflicto existente con Pakistán, agravado en los últimos días.
No hemos podido cambiar dinero y el conductor que nos traslada nos tiene que prestar algunas rupias. Dormimos en un palacio, y a juzgar por el decorado de la habitación debió pertenecer al maharajá; hay montones de cojines por todos los rincones, una curiosa mecedora... Nuestra cama casi alcanza los dos metros de ancho.

Día 3:
Llevamos consumida tan sólo una hora de las seis que aproximadamente dura el viaje hasta Bikaner. Arribamos al atardecer. Esta populosa ciudad de 500.000 habitantes mantiene un clima desértico. Visitamos varios templos jainistas. También el fuerte del maharajá compuesto de treinta y siete pabellones, nos sorprende bastante.
El precio del hotel donde nos alojamos es prohibitivo para nuestro presupuesto, pero, a consecuencia de la escasez de clientes (estamos solamente acompañados por los empleados del mismo), conseguimos un buen precio. Esto va a ser una constante durante todo el viaje. Ya vamos cogiendo la medida al país.

Día 4:
Nuestra próxima etapa es Jaisalmer, situado en plena Ruta de la Seda. Atravesamos el desierto rajastaní, unos trescientos treinta y tres kilómetros, con una duración de ocho horas. Las ruedas del nuestro vehículo van levantando la fina arena, descubriendo la pista asfaltada. A pesar de no tenerlo contratado el conductor conecta el aire acondicionado, esto nos da cierto alivio pues el calor en el exterior es asfixiante. Comenzamos a notar las señales del conflicto militar, vemos caravanas transitando por la estrecha carretera, compuestas de camiones, carros de combate y diverso armamento pesado. También hay campamentos militares situados en las cunetas de la misma. Nos encontramos cerca de la línea fronteriza con Pakistán.
Visitamos el templo Bada Bagh, las tumbas y símbolos funerarios son moneda común, se encuentra situado en las afueras de Jaisalmer. El desierto es calcinante. Tomamos un primer contacto con el fuerte de esta ciudad, para algunos es el lugar más impresionante de la India. Parece que nos trasladamos a tiempos feudales, mercadillos ambulantes, mucho bullicio en las calles, algunos ciudadanos las engalanan para recibir al Ministro del Ejercito, que ha anunciado su visita. Estamos en medio del conflicto. La población vive anclada en el pasado.
Cenamos en un pintoresco restaurante desde donde se contempla el fuerte, con nuestro conductor, prestamista, traductor y guía particular. Todo en uno.

Vota este relato:

¿Has estado en este lugar y quieres publicar un relato?