Viajero ocasional
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Hola a todos viajeros!!
Nos gustaría compartir con vosotros el viaje a Marruecos que hemos hecho las dos primeras semanas de Agosto. Para nosotras ha sido una gran experiencia, muy enriquecedora e interesante, y hemos descubierto un país que tiene la capacidad de sorprenderte a la vuelta de cada esquina.
Al principio, en la preparación, no teníamos nada claro además del destino, y empezamos a recoger información de primera mano de viajeros a través de la web. Nos llamó poderosamente la atención el relato de una pareja que había viajado a Marruecos a principios de año, haciendo una ruta parecida a la que nos apetecía (combinando ciudades con naturaleza y desierto), y nos pusimos en contacto con ellos que nos facilitaron la dirección de su guía…. Así entramos en contacto con Hamid, que finalmente fue nuestro guía también, un bereber de los pies a la cabeza, cuya patria es el desierto, con el que nos entendimos perfectamente desde el principio. Nada de agobios en la negociación del viaje, mucha claridad en la ruta que nos proponía, claridad al cerrar el precio… Fue todo muy fácil con él desde el principio, lo que nos hizo decidir que éste era el viaje que queríamos hacer.
Así que el día 31 de Julio, salimos de Valencia rumbo Madrid para coger un vuelo a Marrakech, ciudad en la que pasamos dos días. Qué os voy a decir de Marrakech, hay quien dice que desarrollas en esta ciudad el “síndrome de la diapositiva” y es verdad…. Allí donde miras ves una foto, los sentidos no dan abasto para tanto estímulo!! Por supuesto es un espectáculo la plaza Djemaa el-Fna, pero también en cualquier calle, en cualquier esquina, pararás dos minutos y se iniciará un desfile de bicicletas, burros, carros, motos, coches, y zocos con casi cualquier cosa que te puedas imaginar.
Dos días increíbles, en los que nos quedamos con ganas de más… quedará pendiente para la próxima ocasión, pero el viaje en absoluto perdió su pulso, porque nos aguardaba nuestro siguiente destino: el Atlas y el Desierto. Tal y como habíamos quedado, Hamid nos recogió puntualmente (más puntual que nosotras, que nos dormimos!) el día 3 de Agosto en el Hotel, para iniciar un Viaje que sólo puedo definir como perfecto. Desde los primeros kilómetros, estábamos ya totalmente cautivadas por cada pueblo, cada acantilado, cada valle…. Sobrepasar el Atlas Medio es una experiencia por el espectáculo de la naturaleza, pero también por el espectáculo humano… pequeñas poblaciones amarillas que se confunden con las rocas de las montañas, te hacen plantearte la capacidad de la humanidad para vivir en casi cualquier sitio…. Una parada para degustar una reparadora carne a la brasa, y seguimos nuestro camino hacia Ouarzazate, donde aún tenemos tiempo de visitar la Kasbah de Taourirt, antes de llegar al hotel. La kasbah, edificada en un punto estratégico, desde sus torres vigila el horizonte del desierto, y no resulta difícil cerrar los ojos e imaginar, en el horizonte, una antigua caravana cargada de especias, alfombras, y joyas procedente de Tombuctú…. No en vano esta ciudad se denomina la Puerta del Desierto, aunque únicamente sirve como ciudad de preparación para el viaje –ya que no hay mucho más que ver-, y ya que a partir de la mañana siguiente, comienza para nosotras la inmersión en la maravillosa naturaleza del sur de Marruecos.