![[*]](/img/ico-autor.gif)
![[*]](/img/ico-autor.gif)
Fundador - Viajero trotamundos
Resultado sobre 16 votaciones: ![[1]](/img/star.png)
![[2]](/img/star.png)
![[3]](/img/star.png)
![[4]](/img/star.png)
Llegue a Ushuaia, por autobús, desde tierra del Fuego, crucé por el Canal Beagle, en un pequeño ferry. El clima en esa época es cálido, y que es el final del verano, pero aun así hay mucho viento. El nombre de la ciudad: USH significa "al fondo" y WUAIA es bahía, caleta o puerto. O bien bahía penetrando al oeste.
Era la noche cuando llegue, y en la única estación que hay, había varias personas ofreciendo alojamiento, por lo general, son hostelling, bed and breakfast o casas particulares. O sea, uno no se hace problema porque de saber donde va a pasar la noche. Son lugares económicos, seguros y muy hospitalarios, además si uno va sola/o, se encuentra mucha gente para compartir paseos e información. El alberque que me quede, me costo 17 pesos el día, incluye el uso de la cocina, duchas, la habitación era para 4 personas, tiene comedor, jardín y varias guías orientativas. Los dueños y encargados del lugar, eran argentinos, muy amables y simpáticos.
Mi primera excursión fue ir al parque Nacional un verdadero espectáculo de la naturaleza. Se puede ir hasta allá de varias formas, por autobús, sacas un pasaje ida y vuelta, por taxi, remis o auto, o caminando, esa opción elegí yo. Obviamente es la que más tarda, pero como no-tenia apuro, quería disfrutar el paisaje, ya que sabia, si volviese alguna vez. El trayecto es cuesta arriba, lo comencé bordeando un gran lago en las afueras de la ciudad, al finalizarlo, se divisa la entrada al bosque. Camine por el costado de la ruta, porque no hay veredas, es un camino de tierra, rodeado de árboles, bosque con una vista increíble. La naturaleza ha sido muy generosa en ese lugar. A medida que uno avanza se ven las inmensas montanas, sierras como las de Sorondo, Tres Hermanos, Lucio López, Noguera, Irigoyen, la meseta de Orozco. El camino es seguro, no hay mucho moviendo de autos, no de gente caminando.
Después de dos horas de camino, llegue al famoso tren del fin del mundo, por un lado estaba re contenta, que veía algo de todo lo que contaron, pero cuando pregunto, ese es el comienzo de todo lo que ofrece el parque, y yo para esas alturas había gastado la mitad de mi energía y del tiempo.
Tomo el camino que baja hacia el tren y su estación. Sale 4 veces al día, y el próximo viaje era a las dos de la tarde. Compre el ticket y espere tomando una gaseosa en la estación. Por los ventanales, se podía ver a lo lejos un campo de golf, las montanas verdes y la ruta.
El paseo es relativamente corto, por el precio del boleto, 13 pesos, pero pensando que es él ultimo tren del mundo, lo disfrute. Hay un guía que mientras avanza la locomotora relata brevemente la historia. Cuentan que esas vías la hicieron los presos que estaban en la cárcel más dura del país. La Cárcel de Ushuaia, que por entonces albergaba a unos novecientos reclusos, en el año 1885, en un paisaje cruzado por vientos antárticos y lejos de todas partes, constituía la prisión más segura del país. Fugarse de aquella cárcel significaba morir inexorablemente de hambre, de frío o de cansancio. El preso más famoso fue el Petiso Orejado.
Para esas alturas eran las 3 de la tarde, y empieza a oscurecer como a las cinco. No tenia mucho tiempo para ir a conocer el correo del fin del mundo. Cuando envías una carta, te ponen el sello del ultimo correo, esta al final del parque.