Viajero ocasional
Resultado sobre 3 votaciones: ![[1]](/img/star.png)
![[2]](/img/star.png)
![[3]](/img/star.png)
![[4]](/img/star.png)
Las ferias o mercados flotantes son posiblemente los lugares mas fotografiados de Tailandia.Representando una tradición mercantil de ya varios siglos, estas ferias ribereñas, moldearon la cultura y la comunidad con un profundo enfoque de intercambio comercial.Frutas, verduras, flores, comidas preparadas a la vista, y todo tipo de articulo de almacén intercambian manos diariamente, desde lanchas rebosantes de mercancía, un verdadero negocio de equilibrio náutico, donde la clientela hace sus compras de lancha a lancha y de lancha a muelle.Originando en tiempos antiguos, los mercados en los Klongs (canales) de la ciudad, muestran la realidad de la existencia cotidiana, que poco a poco, desde la apertura de supermercados y autoservicios, se ha ido disipando y reemplazando el ritmo más antiguo y tradicional del comercio tailandés.
En los últimos 300 años, la historia de Bangkok se fue entretejiendo con el serpenteado río de aguas oscuras, que es el Chao Phraya. Zigzagueando por la ciudad, y retorciéndose por el corazón de los distritos internos urbanos, el río aun continúa siendo un componente primordial en la vida cotidiana de la gente, que lo usa como vía de transporte laboral y de comercio. La complicada trama de canaletas angostas que cruzan y paralelan los canales principales, fue construida durante el reino de Rama IV, un rey a quien le concernía mucho el crecimiento económico y social del país.
La extensa y vasta trayectoria del río fue clave, en la difusión marítima del comercio en Siam, y la apertura del sistema de conductos y canales, muy significativa para la historia del desarrollo economico del transporte fluvial. Por siglos, la economía de Siam (añejo nombre de Tailandia) fue en su totalidad, acarreada desde barcas grandes o pequeñas, dependiendo del volumen y gama de la mercancía. Llamadas ‘sampanes’ en tailandés, las barcas operaban como centros comerciales flotantes por los klongs de la ciudad. Adecuadamente bautizada, ‘la Venecia del Este’, por su extensa red de canales internos, la metrópolis de Bangkok se tornó en el símbolo más productivo y mercantil de toda Siam. Hoy en día, la mayor parte de los ingresos económicos de Tailandia entran por el río Chao Phraya Algunos de los mercados flotantes sobreviven hoy en los vecindarios más cercanos al río, y no son solamente para turistas, ya que muchas amas de casa aun dependen de ellos para abastecerse de frutas y verduras frescas de bajo precio, sin más que asomarse al muelle de sus casas.
Hacia mediados del siglo XVIII, los klongs se habían convertido en una especie de línea vital para Bangkok, y tres cuartos de la población vivía en casas flotantes sobre el río o, en casas sobre pilotes en áreas provisorias a las orillas; el centro de la ciudad siendo el río mismo. Mas tarde, un poco antes de que algunos canales ribereños de Bangkok se convirtieran en calles pavimentadas, el río y sus muchos pasajes fluviales, proveyeron la única red de transporte, en la gran metrópolis. Actualmente los mercados se hallan en muchos barrios cercanos a la capital donde el canalizado río y sus tributarios forman las arterias de vínculo comercial.Los mercados flotantes, nacieron de la necesidad del vivir cotidiano, y en discrepancia con otro tipo de mercados o ferias, toda su actividad comercial es conducida desde lanchas o barcas.
El mercado flotante de Damnoen Saduak es tal vez, el más famoso y pintoresco de todos los mercados acuáticos, ya que a solo una hora en coche de Bangkok y en camino a otras atracciones, esta siempre colmado de turistas dándole energía y vivacidad no hallada en otras ferias marítimas mas cercanas a la capital. Las barcas, repletas de frutas y verduras, negocian sus remos entre la multitud de botes, mientras que las granjeras y vendedoras (casi siempre son mujeres) vociferan sus mercancías, luciendo atuendos de vivos colores y sombreros circulares de bambú para protegerse del fuerte sol. Remando los canales con manos ásperas y callosas, ellas le dan un carácter exótico a esta incomparable atmósfera mercantil.
El canal de Damnoen Saduak fue excavado porque la tierra a ambos lados es rica y productiva, facilitando la apertura del mercado flotante que surgió como resultado de las abundantes cosechas. El área es famosa por sus toronjas, mangos, bananas, uvas y cocos. Al principio, el canal intercambiaba mercadería con otras localidades cercanas, además de transportar frutas, verduras y flores a los mercados de Bangkok. Hoy en día, los agricultores subsisten exclusivamente con el apoyo económico del turismo. Así es que, al amanecer, hacen algunos días, decidí visitar el mercado, una vez más, antes de mi partida definitiva de Tailandia. Antes de entrar en la estrecha canaleta donde se efectúa esta feria flotante, atravesamos, en canoa lenta, el canal mas ancho. Allí fuimos testigos de una pizca de vida local; le echamos un vistazo a una existencia medieval asiática viviendo en las vías fluviales del país. Notamos aldeas ribereñas sencillas y sobre pilotes… algunas con canoas amarradas a muelles de bambú; plátanos repletos de fruta y coqueros doblados bajo el peso de sus cocos; innumerables orquídeas, buganvillas, lirios tropicales y flores del paraíso.