El desierto Brasileño. LenÇois Marahenses - Brasil - Viamedius - Una comunidad para viajeros como tú.

El desierto Brasileño. LenÇois Marahenses

[arancha5]

arancha5

[*] Viajero ocasional

  • Aportaciones: 1
  • En viamedius desde: 06/02/2007
  • Último login: 14/04/2008
  • Ha escrito sobre 1 pais(es)
  • más sobre arancha5

Resultado sobre 8 votaciones: [1][2][3][4][4'5]


Datos del viaje

El Parque Nacional de los Lençois (en brasileño sábanas) es el mayor del Nordeste brasileño y el más espectacular en cuanto que es un desierto. Desierto cuyas dunas pueden llegar a ser como una casa de tres pisos de altura. Con una peculiaridad que allí en la época de lluvias, de diciembre a julio, puede llegar a llover hasta 300 veces más que en el desierto del Sáhara. Estas lluvias transforman el desierto en un oasis lleno de lagunas de agua dulce y cristalina. Un paisaje totalmente sorprendente.
Para acceder al Parque Nacional hay que llegar a la ciudad o más bien pueblo de Barreirinhas. Es posible llegar allí desde Sao Luiz, la capital del Estado del Maranhao, por avioneta. Aunque desde hace poquito han puesto un microbús que tarda unas 6 horas.
También es posible llegar desde el sur, sin pasar por Sao Luiz, desde el Estado de Parnaíba. Que es lo que hicimos nosotros ya que estuvimos un par de días visitando la zona, el Delta de Parnaíba, también muy, muy hermoso.
Por lo tanto, salimos de Parnaíba a primera hora de la mañana en autobús hasta un pueblito pequeñito llamado Tutoia en el que nos dejaba ese autobús y teníamos que tomar otro medio de transporte hasta Barreirinhas. La verdad es que la información que nos habían dado era bastante poca y no sabíamos muy bien si tendríamos que quedarnos allí a pasar el resto del día o podríamos verdaderamente continuar viaje.
El pueblito en cuestión era una calle con cuatro edificios y una especie de supermercado para todo que es dónde nos dejó el autobús y donde parecía que se cocía todo.
El paisaje había cambiado notablemente de Parnaíba hacia acá y empezaba a notarse la desertización. La gente parecía recién sacada del oeste americano, con sombreros vaqueros y botazas. No había coches de los normales sino todos tipo land rover y camionetas.
El tipo que vendía billetes de autobús en el super no nos supo decir si teniamos medio de transporte hasta Barreirinhas y nosotros no sabíamos muy bien qué hacer y entonces empezamos a preguntar a todo el mundo la manera de llegar hasta allá. Todo el mundo se ofrecía a llevarnos por un “módico” precio. Aparecían camionetas como por encanto y todo el mundo quería llevarnos. Nosotros allí con nuestras mochilas, llenos de polvo y con la paciencia del santo job, lidiando con todos, hasta que pudimos llegar a un acuerdo con uno de ellos.
Nos subimos a un jeep bastante destartalado con dos vaqueros, uno de ellos chapurreaba incluso un poquito de castellano y la verdad es que era un salao. Nos reímos mucho durante las cinco o seis horas que tardamos en hacer un recorrido de menos de 100 kilómetros. Para cuando llegamos nos dolía todo el cuerpo del traqueteo. Por todos los pueblitos por dónde pasábamos el paisaje era el mismo, vaqueros con caballos y vacas, muchísimas vacas. Evidentemente la agricultura es la manera de ganarse la vida de estas gentes. Como ya estaba atardeciendo y se estaba poniendo el sol el paisaje era espectacular, ese contraste de la arena del desierto, de repente pastos con vacas comiendo tranquilamente la hierba, pequeños estanques de agua, impresionante.
No había mucho turismo ahora mismo ya que en Brasil es invierno por lo que nuestro guía vio en nosotros una manera de ganarse unos durillos y nos encontró alojamiento rápidamente. Nos montó la excursión del día siguiente sin siquiera preguntar pero como el hombre se había portado bastante bien y no nos había cobrado caro, le dejamos hacer.
Nos instalamos en una Pousada bastante agradable y económica en la calle principal del pueblo. Pousada Lins, el hombre que la lleva un encanto, limpia y preciosa. Las calles estaban llenas de arena, había una pequeña placita en mitad de la calle, llena de banderitas ya que eran elecciones y al día siguiente, domingo, había una fiesta. En una calle paralela ya estabas en el pequeño puertecito dónde salían los barcos de todos los tamaños para visitar el Parque Nacional. Estaba ambientadísimo, había puestecitos dónde vendían cocos, cervezas, un par de terracitas, e incluso en un extremo una discoteca. El contraste de el agua con dunas de vez en cuando era precioso. Como ya era de noche buscamos un sitio para comer y encontramos un restaurante casero con una pinta estupenda, nos pusimos las botas y luego nos fuimos a tomar unas caipirinhas a un barcito que habíamos visto por el camino.
Al día siguiente vino a buscarnos nuestro guía, ahora mismo no recuerdo cómo se llamaba, y fuimos recogiendo a algunos turistas más que venían con nosotros. Íbamos en un land rover con un chaval inglés y varios turistas brasileños super ruidosos y simpáticos.
Un par de horas de land rover y llegamos al Río Preguisas el cual lo cruzamos en un transbordador de lo más rústico que funcionaba empujado por una lanchita fuera borda, fue divertidísimo.
Después de eso otro rato más en el land rover y llegamos a donde empezaban las dunas de verdad. Allí empezamos a caminar por las dunas y ya a unos cinco minutos de andar trabajosamente por ellas nos encontramos con un lago, la Laguna Azul, con unas aguas transparentes con una pinta buenísima. Nos bañamos durante un buen rato y luego continuamos camino, así fuimos escalando dunas y yendo de lago en lago, paramos a comer en uno de ellos y así hasta media tarde. El último lago que visitamos fue Lagoa do Peixe, lleno de peces bien hermosos además. Pasamos un día muy divertido, eso sí acabamos echos polvo porque caminar por la arena es de lo más trabajoso. Cenamos en el mismo restaurante del día anterior y nos tomamos unas copas en la discoteca y nos retiramos pronto a dormir.
Al día siguiente contratamos una excursión por el litoral maranhense y el Río Preguisas, en el mismo puertecito. Por lo que tempranito nos embarcamos en una pequeña lancha nosotros cuatro, más una pareja de brasileños de Sao Paulo encantadores y un guía nativo. En el Río se formaban pequeñas islas, manglares y la lancha iba a buena marcha. Por el camino nos encontrábamos muchas lanchas llevando comida o leña o trabajadores, el tráfico era intenso y muy entretenido. Hicimos varias paradas para pasear por las dunas otra vez, para pasear por pueblecitos de la ribera, en un Faro al que se podía subir y ver el paisaje a tus pies tan precioso y por último en un pueblecito llamado Caburé. Allí se quedaba varios días nuestra pareja de brasileños así que después de comer nos despedimos de ellos y nosotros volvimos a Barreirinhas. Allí nos esperaba el microbús que habíamos contratado para que nos llevara a Sao Luis.
El Estado de Maranhao, uno de los más pobres de Brasil. Con bastante población indígena, con una cultura, folklore, gastronomía y artesanía muy rica. Y un clima muy extremo ya que es de los más calurosos del Brasil durante todo el año.
Recomiendo encarecidamente que vayáis allí ya que os encontrareis primero con gente sencilla y maravillosa, todos con unas ganas de ayudar y agradar que de verdad se agradece. Con un paisaje que no veréis en ningún otro sitio. Es económico. Es diferente a todo lo que veréis en el resto del país. No es excesivamente turístico todavía y la mayoría de la gente que va es brasileña.
Este viaje lo hice en el año 2002 pero el año pasado, 2006, volví a visitar los Lensois y tengo que decir que salvo que el pueblo está bastante mejorado, las calles no son de arena sino que lo están asfaltando, mis impresiones son las mismas que cuatro años atrás. Nos hospedamos en el mismo sitio y encontramos la misma gente encantadora.

Vota este relato:

¿Has estado en este lugar y quieres publicar un relato?

Comentarios

  • [per perfil de Nick]

    Nick

    14/02/2008

    He disfrutado mucho con el relatos y con las imagenes, espectaculares!

Galería fotográfica

[Lagoa Azul]   Lagoa Azul
[Lagoa Azul]   Lagoa Azul
[Sobrevolando en avioneta]   Sobrevolando en avioneta
[Sobrevolando en avioneta]   Sobrevolando en avioneta
[Río Peguisas] Río Preguisas  Río Peguisas
[Subiendo a las dunas ]   Subiendo a las dunas