Textos propiedad de Ana y Trini www.iespana.es/antonioytrini
Día 1 :Salida hacia Yangoon. Noche a bordo. Largas escalas en Ámsterdam y Bangkok
Día 2 :Llegamos a Yangoon. Tramitamos el visado directamente en frontera ya que hemos comprado un pack de dos noches y transfer por lo que conseguimos no cambiar los FEC´s. El Hotel Continental está céntricoy está bastante bien. Cada noche si la hubiéramos pagado de forma independiente hubiera valido 25 $ por habitación. Hacemos el primer contacto con la ciudad pero nos cae una tormenta monzónica en nuestro paseo, por lo que volvemos al Hotel.
Día 3 :Visitamos la ciudad. No hay mucho pero es aceptablemente tranquila y tiene dos pagodas buenas: Sule Paya y la Shwedagon que es espectacular (entrada 5$). La pagoda de Shwedagon, recubierta de láminas de oro, domina la ciudad desde su emplazamiento en lo alto de una colina. Cuenta la leyenda que la stupa original fue construida como un lugar sagrado para guardar ocho pelos de Buda. El imponente monumento actual fue edificado en el siglo XVIII y está rodeado por una increíble variedad de estatuas, templos, ermitas, imágenes y pabellones. Kipling llamó a esta pagoda "una espléndida maravilla titilante", y ciertamente se trata de un lugar mágico. Otros puntos de interés son el legendario hotel Strand, con su arquitectura colonial, la colosal estatua de Buda reclinado en la pagoda Chaukhtatgyi, y los tranquilos lagos Kandawgyi e Inya Vale la penar estar un buen rato viendo a la gente hacer sus plegarias. Contactamos con un taxista que nos llevará a un precio ridículo un tour por el país. La agencia más importante para hacer el tour es ADVENTURE MYANMAR pero es mejor NO contratarla porque es del horroroso Gobierno y el dinero favorece a mantener la dictadura. Es mejor favorecer a los pequeños empresarios seg. Nosotros os recomendamos que contactéis con Wen, nuestro conductor, su teléfono es 00951570637, vive en N0.3/b Zaburit Street (14) quarter Yankin Township Yangoon. Su correo electrónico era myathiri@mptmal.ret.mm (si no os funciona puede ser que en vez de una "p" sea una "o") pero no confío mucho que lo mire demasiado pues en el país hay restricciones con Internet.
Día 4 : Empezamos el tour. Es comodísimo. Visitamos Bago. Durante la dinastía mon, Bago era una fabulosa ciudad, un puerto marítimo de gran importancia y la capital del Bajo Myanmar. Fue destruida por los birmanos en 1757, para ser restaurada parcialmente a comienzos del siglo XIX. Desde que el río Bago cambió su curso, dejándola sin salida al mar, la ciudad nunca consiguió regresar a su pasado esplendor. Entre sus principales atracciones están la pagoda Shwemawdaw, que domina la ciudad, la pagoda Hintha Gone, y la estatua Shwethalyaung, una enorme imagen de Buda reclinado de 55 m de longitud. Dormimos en una población del camino. Todo el camino ha estado lleno de paisajes pintorescos y de arrozales.
Día 5: Paramos en mercados a los que no suelen parar los tours de turistas occidentales. Son espectaculares los vestidos y el buen trato que nos dan. Dormimos en Kalaw en el Hotel Eastern Paradise Motel. Es una zona montañosa y se está fresco. Es muy recomendable el restaurante "7 sisters"
Día 6: Hacemos un trekking con un excepcional guía aficionado a la botánica que nos recomiendan en el Hotel. Doce horas caminando pero no se hace largo. Se ven etnias y mucha vegetación y paisajes.
Día 7: Visitamos el mercado de Kalaw. Salimos hacia Pindaya donde hay una cueva con miles de Budas. Hacen una sombrillas artesanales baratísimas. Compramos varias. Dormimos en el Lago Inle en el Hotel Gold Star.
Día 8: Hacemos un paseo en barca al mercado. Cada día cambia su ubicación. Es fantástico la diversidad de tribus. Hay buenos hoteles y restaurantes. Se visitan una multitud de talleres y artesanos aunque es para turistas ( ya sé que nosotros también lo somos) todo está demasiado caro para lo que es realmente el país. Es interesantísimo el jardín flotante.
Día 9:Hacemos un trekking suave por los alrededores donde hay más etnias. Visitamos casas y la escuela donde los niños nos reciben con entusiasmo. Volvemos a Kalaw a dormir.
Día 10: Llegamos a Mandalay. Este centro cultural, de gran extensión, es la ciudad más birmana de Myanmar. Era la capital antes de la conquista del país por los británicos, y en la actualidad se considera la segunda ciudad del país. Entre los lugares más notables de Mandalay se cuentan Shwenandaw Kyaung, el único edificio que queda de lo que fue una vez un suntuoso palacio rodeado por un foso; la colina de Mandalay con sus escaleras en espiral, sus templos y sus vistas panorámicas, y la antigua estatua de Rakhine Buda, en la pagoda de Mahamuni.Buscamos hotel y paseamos por la ciudad.
Día 11: Cogemos una barca en el puerto y visitamos Mingún donde está la Pagoda más grande del mundo, aunque fue destruida parcialmente por un terremoto. Hay que subir descalzo por lo que convierte en una pequeña tortura ya que con el Sol los ladrillos están ardiendo.Tiene la campana más grande del mundo (o eso dicen). Unas chicas nos ofrecen marionetas y souvenires a precios ridículos, el único problema es transportarlo. Visitamos la Mandalay Hill donde hay unas vistas espectaculares.
Día 12: Visitamos una ciudad encantadora: Pyin Oo Lwin. Hacemos un pequeño paseo para ver unas espectaculares cascadas pero lo mejor es el refinado parque botánico impropio de un país tan pobre. Es una característica de este pueblo los carruajes tirados por caballos.
Día 13: Visitamos más pagodas, Amarapura, Sagaing y Ava. También vamos a talleres de gente que hace las láminas de oro, las figuras de mármol y cobre y los tapices. Compramos tapices pues son muy baratos. Compramos el billete del barco que nos llevará a Bagan.
Día 14: Cogemos el barco. La travesía es placentera. La llegada a Bagan es sensacional. Nos alojamos en un hotel muy cómodo. Hay algo más turismo pero no es es agobiante. Hay más sitios de comidas diferentes y con espectáculos de marionetas pero aún son muy rudimentarios.
Día 15 a 18: Visitamos la zona arqueológica de Bagan, que es uno de los lugares más impresionantes del mundo. No hay palabras. También aprovechamos para visitar el Mount Popa uno de los lugares más sagrados del Budismo.
Día 19:Volvemos hacia Yangoon. Hacemos parada en Pyay. Hay una pagoda interesante pero los hoteles son muy cutres.
Día 20: La llegada a Yangoon coincide con fuertes inundaciones. No se puede andar por la calle. El agua llega a la rodilla. La búsqueda de un hotel aceptable y barato es larga. Conseguimos uno que se le va la luz y está lleno de goteras. Teóricamente es de lujo pero más parece una casa sacada de una película de serie B americana.
Día 21: Volamos hacia Siem Reap (Camboya). Para ver durante los siguientes tres días el conjunto de templos más sensacional de la Tierra. Angkor. Se trata de un conjunto de unas cien pagodas, construidas entre los siglos IX y XIII para glorificar una sucesión de reyes jemeres. Representan los vestigios sagrados de lo que llegó a ser en su momento un gran centro administrativo y religioso.Nos decepciona la cantidad de hoteles de lujo y de que todo se paga con dólares USA. Está lleno de coreanos y japoneses. Todo es carísimo para ser un país tan pobre.
Día 22 a 24: Tampoco hay palabras para definir la mágica sensación de pasear por las ruinas de cada uno de los templos de Angkor. La entrada para tres días vale 40$. Los templos están muy alejados y se necesita transporte para visitarlos.
Día 25: Cogemos un barco hacia Pursat. No vale mucho la pena a excepción para ver a un loco conduciendo una espectacular motora de 400 C.V. Da algo de miedo.
Día 26: Bajamos hacia a Battambang. Esta elegante ciudad ribereña, segunda en tamaño del país, alberga algunos de los edificios coloniales mejor conservados de Camboya. Antaño, Battambang se encontraba ajena a la ruta de los viajeros por carretera, pero en los últimos tiempos su infraestructura ha mejorado y se ha convertido en el enclave indicado para desplazarse a los templos y pueblos de los alrededores.Mucho 4x4 de Ong´s desactivadoras de minas. Comemos en un restaurantes donde hay tortilla con patatas al más puro estilo español.
Día 27 y 28 : Llegamos a la capital Pnom Phenh. La capital conserva su innegable encanto, a pesar de un pasado agitado y a menudo violento. La desmoronada arquitectura colonial supone un atractivo telón de fondo a las bulliciosas cafeterías que flanquean las calles y al remodelado recinto del paseo fluvial, un lugar especialmente activo los viernes y sábados por la noche. Entre las visitas de interés, destacan diversos Vats (templos) imponentes, como el Vat Ounalom, centro del patriarca budista camboyano; la pagoda Vat Phnom, enclavada sobre la cumbre de una colina y que da nombre a la urbe; y la recientemente pintada Vat Lang Ka. El mayor orgullo de la ciudad lo protagoniza la espectacular Pagoda de Plata, uno de los escasos lugares del país que los jemeres rojos no destruyeron; si bien únicamente conserva un 40% de los elementos que encarnan el brillo y riqueza de la cultura jemer. Otro atractivo destacado es el Museo Nacional, con excepcionales muestras de artesanía jemer. La ciudad no está mal. Es interesante un mercado de joyas y relojes. Pero en el bazar ruso se compra todo más barato. Visitamos todo, incluido los "Killing Fields". Apenas hago fotos. La atmósfera está enrarecida. Es muy opresivo.
Día 29 a 51 : Volamos a Tailandia, pero esto ya no es tan interesante. Visitamos Bangkok, Ko Samui, Puket. Pasamos a Malaysia donde vamos a las espectaculares islas Perenthians. Allí el "snorkel" es fantástico, aunque hay muchos problemas con el alojamiento, ya que es muy escaso. Visitamos Kuala Lumpur, Malacca y Singapur donde cogemos el vuelo de vuelta.