Viajero ocasional
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Andreas Knoop Wundenberg.-Barcelona, España.- erickensen@hotmail.com
Diario de viaje. Octubre 2002 ATHOS, "La montaña sagrada", Grecia, oct 2002.
Como en épocas antiguas, el viaje a pié continúa siendo mayoritario por los caminos que enlazan los monasterios del Monte Athos. Las mujeres tienen la entrada prohibida a toda la zona gobernada por los monjes.
El hecho de haber obtenido el diamonitiriou, el salvoconducto que me permitía visitar los monasterios durante cuatro días, no pudiendo permanecer en ninguno de ellos más de una noche, era una oportunidad de observar la vida de los monjes que abandonan el mundo y se refugian en ese trozo de tierra que se rige por normas de hace mil años.
Seguir éstos senderos trazados hace siglos, alojarme en los monasterios, contemplar esos paisajes casi inalterados estaba suponiendo un verdadero viaje en el tiempo, a ese mundo bizantino que prácticamente ha desaparecido de la faz de la tierra.
Todo empezó el 21 de octubre, al dejar el barco que todas las mañanas sale de Uranópolis (la ciudad de Urano) hacia Daphne, el puerto de la montaña Athos. El barco recorre el litoral, más de cien peregrinos, en su mayoría procedentes de los países balcánicos, me sentía un extraño al escuchar tantos idiomas diferentes.