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Tokyo

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[*][*] Fundador - Viajero habitual

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Datos del viaje

Por fin llegábamos a la capital del país del Sol Naciente, atrás dejábamos Osaka, Kyoto, Nara y Hakone. Estábamos ansiosos por pasear por las calles de esta ciudad llena de ritmo y orden. Ya teníamos una idea de lo que nos podíamos encontrar, llevábamos dos semanas en el país y ya habíamos observado el orden de las ciudades, la exactitud de los horarios, la hospitalidad, a veces, abrumadora a la entrada de los establecimientos y, como no, ya habíamos degustado un sinfín de platos, algunos habían supuesto todo un reto para el paladar.

Al bajarnos del shinkansen “kodama” que nos traía desde Hakone volvimos a bajar el equipaje y consultamos la dirección de nuestro hotel, se llamaba Hotel Princess Garden situado en 23, Kami-Osaki, 2-chome, Shinagawa-ku y próximo a la estación de Jr Meguro. El mapa del metro de Tokio es como un jeroglífico, al menos, la primera vez que lo ves; después se convierte en esencial si te quieres mover por esta ciudad. Una vez instalados nos moríamos de ganas de llegar a Shibuya; queríamos estar en ese cruce de pasos cebra por donde todo el mundo sabe ir y por el que uno queda totalmente desconcertado nada más salir del metro. La música, las luces, el bullicio de las gentes, el tráfico, vaya pasada!!! Es el momento, la sensación que se me quedó grabada, sin duda, en mi memoria. Los rótulos iluminados, los cafés y las discotecas en las plantas de los edificios.. Y la estatua en homenaje a Hachiko, un perro que se quedó esperando a su dueño, después de que éste muriera, en la estación cada noche.
Shibuya es el lugar de la gente joven, todo un hervidero donde conseguir música, videojuegos, ropa, todo para estar a la última y se puede decir que en eso los japoneses tienen un estilo de los más peculiar y característico. Los estilos se mezclan en las calles, en el metro, por todos los lugares pero parece que cada uno de ellos se muestra respetuoso con el prójimo. Otro barrio muy cercano y de ambiente mucho más juvenil es el de Harajuku, lo mejor Takeshita-dori situado entre Meiji-dori y la estación de Harajuku.

Nos quedamos con ganas de tomarnos unas copas en el distrito de Roppongi, es el lugar donde se concentran los clubes de cualquier tipo de música. Nos habían recomendado ir al edificio Square, repleto de clubes, pero es que lo días resultaban agotadores.

No teníamos suficiente y nos fuimos a otro de los barrios concurridos Shinjuku, se podría decir que es el barrio financiero, donde se encuentran los mayores rascacielos, impresionante resulta el Ayuntamiento de la ciudad. Aunque también la zona es centro de vida nocturna. En Japón siempre hay gente por las calles, eran ya las ocho de la tarde y teníamos hambre y un luminoso cartel llamó nuestra atención, bueno, eso y nuestra morriña... estábamos un poco saturados de los sabores que habíamos tenido durante el viaje, y aunque, pensándolo ahora bien, fue casi un “pecado” nos metimos en un restaurante llamado ESPAÑA. Leíamos la carta y se nos iba haciendo la boca agua, jamón serrano, gambas al ajillo, tortilla, desde luego, pagamos el capricho.

A la mañana siguiente nuestro destino era visitar Akihabara, el barrio dedicado a la electrónica, los rótulos de mil colores llaman la atención a cualquiera y los escaparates de la tiendas muestran las últimas novedades, si queremos comprarnos algún artilugio, aquí, seguro que lo encontramos. Nos llevamos algún que otro sobresalto cuando en las tiendas veíamos correr a los dependientes, creímos que sucedía algo pero, que va, es que son la leche, corren para atenderte en un tiempo récord. Vimos tantos aparatos que no supimos que comprarnos, teníamos que meditarlo.

Ahora nos dirigíamos hacia Ginza, nos bajamos en la estación de metro con el mismo nombre. En el cruce de Yon-chome y Ginza se puede decir que se está en el barrio “pijo” de la urbe, allí se ven las firmas de moda internacional, Luois Vuitton, Chanel, Armani, y un sinfín de tiendas de artesanía de alta calidad como la tienda de cerámica Tachikichi, la famosa Mikimoto,... Estuvimos dando una vuelta y comimos algo en uno de los tantos restaurantes que tienen expuestos sus platos en el escaparate; cosa que facilita bastante las cosas a la hora de pedir.

Queríamos hacer compras, y Ginza estaba claro que se alejaba de nuestros presupuestos. Nos dirigimos a Asakusa famoso por sus calles cubiertas que te hacen pensar que te encuentras en un centro comercial y lleno de puestos de souvenirs para todos los bolsillos, allí nos surtimos de unos cuantos “purasento” para nuestros amigos, kokeshis, ningyos, hashis, ... El rasgo distintivo de este barrio : su gran farolillo rojo.

El día había sido agotador y habíamos decidido volver al hotel para recuperar algo de fuerzas, por la noche nos esperaba una cena con un amigo japonés. Quedamos en un local cerca del puente de Shiosai Bashi en el río Sumida (no me acuerdo del nombre del local, qué pena!) creo que fue de los mejores restaurantes en los que comimos. Todo estaba oishi (delicioso). La parada Jr Tamachi.

Al día siguiente no tuvimos suerte con el tiempo y amaneció lloviendo. No sé si fue la mejor idea pero decidimos coger un barco que recorre el río Sumida y que pasa por unos doce puentes, todos ellos, diferentes. Estuvimos viendo edificios y más edificios y cuando lo abandonamos decidimos ir a ver una de las réplicas que existen de la Estatua de la Libertad, junto a un puente enorme que recuerda al Golden Gate.

Por la tarde, nos dirigimos a la Tokio Tower (de 333 m . de altura) en la estación de Onarimon, se puede decir que es impresionante la vista que se tiene a 250 m., hasta donde te permiten acceder. Es un mirador increíble. Mires a donde mires ves ciudad y más ciudad. Si el día está lo suficientemente claro puedes ver el Monte Fuji. Nosotros llegamos a una hora en la que poco faltaba para anochecer y el cambio en el paisaje fue de lo más bonito, para aquellos que les gusten las ciudades, la ciudad se fue llenando de luces, se podía sentir el ritmo frenético de sus habitantes ahí abajo.

Desde esta joya de la arquitectura nos dirigimos a otra más reciente; el edificio del Foro Internacional de Tokio, en la estación de Yuracucho, esta estructura en forma de casco de barco fue diseñada por Rafael Viñoly y es realmente espectacular.

Está claro! Tenemos que volver! nos faltó más tiempo en la ciudad y tuvimos que hacer una visita fugaz al Palacio Imperial, en la estación de Otemachi, el recinto está protegido por un foso, todo el conjunto es de una gran belleza. Tampoco pudimos disfrutar de los recorridos por parques como el de Ueno, Kitanomaru, ...

Nos despedimos de esta gran ciudad ahora con dirección al norte de la isla de Honshu. Nuestra siguiente parada: Sendai.






Galería fotográfica

[Bandera] Bandera
[Shibuya] Shibuya
[Shibuya] Shibuya
[Shinjuku] Shinjuku
[Restaurante Espanya] Restaurante Espanya
[Rascacielos en Shinjuku] Rascacielos en Shinjuku
[Ayuntamiento en Shinjuku] Ayuntamiento en Shinjuku
[Akihabara] Akihabara
[Akihabara] Akihabara
[Akihabara] Akihabara
[Metro] Metro
[Metro] Metro
[Ginza] Ginza
[Asakusa] Asakusa
[Estatua de la Libertad] Estatua de la Libertad
[Tokyo Tower] Tokyo Tower
[Tokyo night] Tokyo night
[Tokyo night] Tokyo night
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[Shinkansen ] Shinkansen
[Neko] Neko
[Tabemono] Tabemono
[Tokyo] Tokyo
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