Fundador - Viajero ocasional
Resultado sobre 36 votaciones: ![[1]](/img/star.png)
![[2]](/img/star.png)
![[3]](/img/star.png)
![[4]](/img/star.png)
La costa croata merece un viaje de al menos 15 días, y aún así seguro que el viajero tendrá tentaciones de quedarse muchos más días en alguna de las maravillosas islas. No cometed el error de incluir en el itinerario la península de Istria (al norte), pues no tiene ningún encanto, y está repleta de turismo de caravana que abarrota los pequeños pueblos y playas. Sólo el anfiteatro romano de Pula sorprende al visitante.
Para moverse por la costa, es muy cómodo y ágil tomar los ferrys, ya que hay muchos trayectos entre islas y con gran variedad de horarios. En cambio, circular en coche por la carretera de la costa es un verdadero calvario, y no es ninguna exageración calcular una media de 40 Km/h para los desplazamientos.
Iniciemos nuestro recorrido por la isla de Rab. A ella se puede llegar en ferry en un trayecto muy corto desde Jablanac. La visión de la isla al llegar desorientará al viajero que creerá que llega a una isla desértica, sin vegetación. Esta es la costa este de la isla. En cambio la costa oeste destaca por los pinos tocando las aguas del mar, de un verde esmeralda y limpísimas. De la isla destacaremos dos cosas: la población de Rab, visita obligada, y de gran vida nocturna, y la península de Frkanj. Es aquí donde se encuentran las mejores playas (como en toda la costa dálmata todas de piedra). La zona más bella es la que está catalogada como zona nudista, así es que no tengáis pudor, pues merece la pena.
De nuevo en el continente merece la pena adentrarse hasta el parque nacional de Plitvice. Aunque el recorrido en coche hasta llegar al parque se hace pesado, la visita al parque lo compensa. Esta es una zona montañosa, con mucho bosque y una sucesión de lagos y cascadas. Para entrar al parque hay que pagar una entrada. Los itinerarios están muy bien marcados, quizás incluso demasiado, con pasarelas de madera. La visita al parque puede llevar entre medio día y un día.
La siguiente etapa del viaje ya nos lleva bastante más al sur, a la costa entre Sibenik y Split. Pero antes, unos kilómetros al norte, si se tiene tiempo es aconsejable dedicar un día a visitar el archipiélago de las islas Kornati. Desde el pueblo de Murter se organizan excursiones en barca que se pueden contratar el mismo día, y te pasean por el curioso archipiélago de pequeñas islas, de paisaje lunar, y aguas transparentes.