Fundador - Viajero ocasional
Siriana recomienda los siguientes puntos de interés
Esta pequeña población se encuentra a 15 km del Valle del Todra. La ciudad vieja conserva un interesante casco antiguo, con un zoco y antiguos "ksares"(fortalezas). Hacia el este y el sudeste, magníficos palmerales, emplazados en un valle adornado por el antiguo ksar, nos dan la bienvenida. Pasear por las pistas entre los campos de cultivo es muy agradable.
Es una inmensa falla en la meseta que separa el Alto Atlas del Jebel Sarho, de la que emerge el río Todra. Es una zona ideal para hacer escalada y rappel y muchos viajeros se dirigen allí para practicar este deporte. El asfalto que llega hasta los pies de la falla se ha comido parte del encanto de este lugar.
Es una de las kasbahs más exóticas y más bien conservadas de todo el Atlas, gracias a los ingresos para la restauración y conservación obtenidos por ser escenario de más de veinte películas, entre ellas Lawrence de Arabia, Jesús de Nazaret o Gladiator. Actualmente se encuentra bajo la protección de la Unesco. El paisaje semi-desértico, con el río y la kasbah al fondo, es una gran sorpresa. Desde Marrakesh son unas 4 horas de trayecto.
Es el tercer monumento religioso más grande del mundo y tiene un impresionante minarete de 210 m de altura que ya es el más alto del mundo. Se encuentra emplazado ganando terreno al Atlántico, cosa que le da una imagen muy bonita. Se terminó de construir en el año 1993, para celebrar el 60 aniversario del rey. En su interior se pueden reunir 25.000 personas y hasta 80.000 en las explanadas que lo rodean; dispone de puertas eléctricas, suelo con calefacción central y una cubierta móvil que hace que el techo se abre o se cierre totalmente. Es necesario contratar una visita guiada para ver el interior y se pueden escuchar los comentarios en castellano. Las visitas son de sábado a jueves, a las 9.00, 10.00, 11.00 y 14.00 y el precio es de 120 Dh. Para llegar se puede contratar un pequeño-taxi. Que os pongan taxímetro.
Se extiende al este de Ouarzazate, entre las montañas del Alto Atlas y la cordillera del Jebel Sarhro. Es un lugar precioso, con el contraste de la tierra color arcilla, el cielo azul intenso y la fértil vegetación del valle.
Dicen que son las dunas más bonitas de Marruecos, en especial porque cambian de tonalidad a cada segundo -del naranja al dorado y de este al rojo-. Se filmó aquí la película "La Momia", pues la extensión desértica es abismal y te deja sin aliento. Aconsejamos pasar al menos una noche, a ser posible durmiendo en un haima, para contemplar el cielo y las estrellas, así como loas costumbres - o lo que queda de ellas- de las gentes del desierto.