A casi 1000 Km. de distancia de Bangkok y tras cruzar un largo puente de asfalto entro al fin en la isla de Pukhet, también conocida como la perla de Andaman y la única isla que goza de estatus de provincia. El día es más que perfecto lo que me da más ganas de empezar a utilizar la nueva cámara de la que ya me leí parte de las nuevas funciones de las que dispone.
A pocos kilómetros del centro de Pukhet se haya situado el pequeño aeropuerto en el que me despido del que ha sido otro ocasional compañero de viaje que se dirige a India para encontrarse con otros compañeros imagino también jubilados.
Si Phuket es famoso por algo imagino que será por sus conocidas playas y no por el pueblo que da nombre a la zona. En Pukhet Town no hay nada que resaltar más que algunos pequeños comercios y un aceptable mercado central. Los precios para colmo son más caros que en el resto del país. Consigo un guesthouse bastante apartado por el que me cobran 5 $.
Como el día me lo voy a tomar con calma no pienso acudir a ninguna zona de playa hasta el próximo día, a la espera de alquilarme una bicicleta con el que recorrer todas las zonas costeras, que imagino no son pocas.
Aprovecho parte del día para conocer el pueblo que se puede visitar en un par de horas y para poner a punto la cámara, anotándome un pequeño esquema de resumen de las funciones más importantes que recordar.
Por fin disparo la primera fotografía en serio y me doy cuenta de la gran luminosidad con la que cuenta la nueva cámara en comparación con la anterior. Siendo tan parecidas noto una mayor claridad en las tonalidades del color de la imagen registrada en la pantalla LCD.
Busco información de tiendas de alquiler de bicicletas para la próxima jornada, realizo Internet y compro una nueva bolsa para la impresora ya que el asa del pequeño maletín de tela barata está dado de sí.
Termino el día visitando el templo de Chalong a pocos kilómetros de distancia para retornar de nuevo al centro en donde visito el mercado central para comprar algo de fruta.
Aprovecho para acostarme pronto en la enorme cama de matrimonio del sencillo cuarto para coger fuerzas necesarias para el pedaleo que me espera al día siguiente.
Me levanto a las 7:00 de la madrugada para almorzar algo rápidamente en el guesthouse mientras observo un póster que me llama la atención por la figura de un hombre atravesándose varios alfileres por la boca: se trata del festival vegetariano de Phuket que se celebra durante el noveno mes lunar chino, entre Septiembre y Octubre. Me explican que dicho festival es de los más conocidos de Tailandia y que se lleva celebrando desde 1825. Durante la celebración del festival son varias las personas que durante las procesiones se perforan dagas por la boca o caminan sujetos por varios clavos enganchados por la piel de su espalda. Asombrosamente todas las perforaciones no les producen nada de sangre. Por lo que tengo entendido esto se produce por haber estado en ayuno.