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Fundador - Viajero trotamundos
La luz es especial por estas latitudes. Desprende un alo difrente y eso afecta a los pasisajes y a sus gestes, los desfigura. Se respira una paz y una tranquilidad excepcionales. Habia estado en Islandia que recordo un poco a la zona de Cabo Norte. Como en una pelicula de Ingar Berman, uno puede apreciar las complejidades del artico.
Pedalear por las islas Lofoten es una manera placentera de descubrir el Círculo Polar Ártico. Debido a su extrema orografía, el interior de las islas no está colonizado. La única carretera que circunvala el archipiélago discurre cosida a pespunte a un litoral sobre el que se suceden sin parar bahías solitarias, ensenadas de azul intenso, fiordos y casitas de madera de colores chillones. La saturación de paisajes bucólicos llega a empalagar.
Fuera de las dos grandes urbes –Leknes y Svolvær–, no hay en el archipiélago un elemento discordante, una tropelía urbanística que rompa la magia del escenario ártico. Si se dirige la mirada al interior, las montañas verdes, los lagos de agua dulce y los neveros producen una sensación alpina. Cuando se gira el cuello hacia el mar, la percepción choca conel ambiente marino de los secaderos de pescado y los panzudos barcos que han hecho de las Lofoten la capital mundial del bacalao.
Disfrutar de un buen bacalao es algo imprescindible para empaparse de la cultura local y apreciar los muchas sorpresas que nos puede ofrecer esta zona.
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