Desierto del Sinai - Egipto - Viamedius - Una comunidad para viajeros como tú.

Desierto del Sinai

[Rodríguez]

Rodríguez

[*][*][*] Fundador - Viajero trotamundos

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Datos del viaje

Cairo:

LLegar al aeropuerto de El Cairo es toda un experiencia, esperar las eternas colas y comenzar a regatear para conseguir un taxi son el punto de partida de esta irreptible ciudad. El taxi me lleva hasta mi hostal, situado en “central Cairo”, un populoso barrio donde se concentra gran parte de la actividad comercial. Un montacargas hace las veces de ascensor y en el interior el ambiente es relajado y acogedor. Coincido con varios viajeros que llevan varios días en la ciudad. Esa misma noche salgo a calle y tras un breve paseo voy a cenar un palto de koshari, una deliciosa mezcla de macarrones, lentejas y arroz en un bar frecuentado por familias Cairenses.

No hay demasiada luz en las calles adyacentes pero no falta gente, gente que inunda las calles, comercios abiertos, cines, restaurantes, vendedores ambulantes, tráfico, mucho tráfico, mucho ruido. Son más de las doce y no doy crédito a tanta actividad. Los imanes desde las mezquitas hacen una última llamada al rezo.

El complejo de las Piramides de Ghiza es una de las atracciones turísticas más visitadas a lo largo de la historia y no es difícil encontrar a cualquier taxista que nos lleve. Sin embargo, El Cairo es una ciudad para perderse y para descubrir rincones llenos de vida. Pasear por el barrio Copto y tener la suerte de coincidir con un bautizo crisitiano, ir de compras por Khan al Kalili, un bazar donde se vende de todo, impregnarse de ese olor a especias que nos traslada a una época pasada, callejaer por el bario islámico, coger el metro o dar un paseo en falua por el Nilo, son todas ellas experiencias únicas.

El Cairo es una megaurbe repleta de contrastes, desde los barrios más humildes con calles sin asfaltar, donde se mezclan niños jugando al fútbol con talleres de orfebrería donde la actividad no cesa, hasta las impresionantes mezquitas que nos narran entre rezos la grandeza del imperio musulmán: Una ciudad que trata de modernizarse, que construye grandes avenidas y obras de ingeniería al estilo occidental mientras convive con su pasado esplendoroso donde las pirámides y los complejos faraónicos no dejan de recordarnos que algún vez existió una civilización a orillas del Nilo cuyos descubrimientos y logros aún dejan atónitos a la humanidad

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