En la actual Shangai, es dificil encontrar ese aroma colonial y esa atmosfera donde cualquier cosa es posible que la hicieron una de las ciudades mas seductoras de Oriente.
Para tener una primera idea del pasado turbulento de la ciudad mas grande de China lo mejor es dar un paseo po El Bund. Este malecon a orillas de rio Huangpu ha sido testigo de los acontecimientos mas recientes de la ciudad. Hacer el recorrido que va desde el mitico hotel Peace y continua por el resto del paseo es compender un poco mejor la historia de la ciudad.
La cercana calle Nanjing es el escaparate de la China mas mercantilista con multitud de tiendas, comercios, centros comerciales y vendedores ambulantes. Es el corazon comercial y un hervidero de gente y actividad. Si seguimos la peatonal calle de Nanjing iremos a parar la plaza del pueblo o plaza Renmin. Muy cerca de alli se encuentra el gran teatro y el museo de Shangai, uno de los mejores de la ciudad poseedor de una de las mejores colecciones del pais.
La concesion francesa es el barrio donde se encuentra la calle Huaihai, una impresionante avenida donde toman posiciones las marcas de lujo y desde donde emerge con mas fuerza que en ningun otro lugar la nueva China que consume de forma voraz. Sin embargo por las calles adyacentes se respira todavia el antiguo espiritu del barrio con pequenas calles arboladas donde abundan los edificios de estilo art deco. Dos visitas interesantes en la zona son la de la sede del primer congreso nacional de PCCH y la antigua residencia de Sun Zhongshan.
Para rematar el circuito por el Shangai moderno nada mejor que subir a la torre Jinmao en el moderno barrio de Pudong. Es posible subir al piso 88 desde donde se tienen unas vistas espectaculares de la ciudad.
Shangai es un paraiso para las compras desde hace mucho tiempo y una visita al mercado de Yuyuan nos permite no solo comprar algun recuerdo sino apreciar la arquitectura tradicional Ming en los jardines adyacentes. Desde alli se puede recorrer a pie lo que queda de la ciudad antigua y perderse por sus estrechas callejuelas donde abundan los puestos de comida ambulante y las bicicletas aparcadas enfrente de las casas bajas. Es normal ver a gente haciendo sus quehaceres diarios y es uno de los mejores retrocesos que aun hoy podemos hacer al Shangai de antes.
Otro punto unico que merece una visita es la calle Duolun Lu, tambien conocida como calle de la cultura. Llena de tiendas de curiosidades y de galerias de arte es una manera inmejorable de romper con el ritmo frenetico y el caos circulatorio que a menudo dificultan el callejear del viajero. Se puede aprovechar para tomar un te el Old fil Cafe. Muy cerca de alli se encuentra tambien el museo de arte moderno.
Otra opcion para buscar un poco de calma es visitar alguno de los templos budistas que existen en la ciudad. El de Jing''an y sobre todo el del Buda de Jade son dos buenas opciones. Sin embargo quizas el templo de Zhen Ru, alejado en el poco turistico barrio de Putuo sea una de las mejores experiencias que nos podemos llevar de Shangai. Perder y recrearse en sus jardines y admirar su majestuosa pagoda es retroceder en el tiempo y por instantes nos ubica en cualquier pueblo de la remota China rural donde el tiempo parece haberse detenido.
En el mismo barrio de Putuo y tambien indicado para aquello que huyan de aglomeraciones y de los puntos mas turisticos se encuentra el mercado de pescado y marisco de Tongchuan. Lleno de puestos donde se puede comprar casi de todo, incluso serpientes.
La ultima recomendacion es la calle Wayi. una de esas calles donde se puede encontrar ese Shangai que se resiste al cambio y homogeizarse. La calle se encuentra decorada con estatuas en piedra cuyo origen todavia hoy es un misterio.