Enclavada en el Parque Nacional de los Glaciares, el glaciar Perito Moreno se ha convertido probablemente en la atracción turística más conocida y visitada de toda Argentina. Y tiene razones para ello. Si el día es soleado contemplar la masa de hielo blanco que se pierde entre las montañas nevadas y se precipita abruptamente sobre el agua es toda una experiencia.
Quizás decepciona el hecho de que está muy preparado para el turismo y es como un mirador de fácil acceso.
El Perito Moreno puede ser el glaciar más accesible, pero en todo el parque hay muchos otros que compiten en belleza. Y si cruzamos al Parque Nacional Torres del Paine, pasa lo mismo, como por ejemplo el glaciar Grey al que se accede después de una bonita caminata de cuatro horas.
En la parte sur del Parque de los glaciares se puede visitar también Laguna Roca. En la vertiente norte uno puede hacer parada en el pueblo del Chanten, una pequeña población que crece a ritmo vertiginoso para dar cabida a los miles de montañeros que cada vez más llegan hasta aquí. La cumbre más conocida es el Fitz Roy, autentico reto para escaladores de medio mundo.
La población más importante es El Calafate y donde se encuentra el principal aeropuerto. El Perito Moreno se encuentra a unos ochenta kilómetros y desde aquí se coge la mítica ruta RN-40 que recorre la cordillera andina. La ruta tiene casi todos los tramos asfaltados pero aún así merece la pena coger alguno de grava para sentir más cerca la sensación de aventura. Detenerse en medio de la nada, respirar y ver el paisaje del fin del mundo, eso si que es priceless.
Desde El Calafate se puede tomar rumbo sur hasta Puerto Natales en Chile. La frontera se puede cruzar por el paso de Cancha Carreras o por la localidad minera de de Río Turbio.
También se puede ir dirección Río Gallegos y cruzar por el estrecho de Magallanes hacia la ciudad más austral del mundo, Usuahia.