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Fundador - Viajero habitual
En el calido anochecer, en alguno de mis paseos callejeros en New Delhi, allá en la India, la India a la que quiso llegar Cristóbal Colon, pero que equivocadamente lo trajo a la isla Guanahanì en las Bahamas, fui con dos buenos amigos, íbamos con la intención de probar unos exquisitos platillos con el inconfundible aroma de las especies de la comida hindú, así es que nos fuimos en una moto taxi, que nos dejo en la mismísima plaza donde se encuentra el restaurante elegido.
La plaza es circular con un radio de 100 metros aproximadamente, y en el centro de la misma esta una de las estaciones mas importantes del Metro de la Cd. de New Delhi. también esta en el sótano de la plaza, un mercado de artesanías y que es muy visitado por el turismo extranjero, fuera del perímetro central y con una avenida grande de por medio, en la parte externa de la plaza, se encuentran cientos de negocios, muchos de los cuales son nevarías, restaurantes, perfumerías, tiendas de ropa, etc., lo que hace que el lugar sea muy concurrido por extranjeros o gente local con determinada categoría de acuerdo a su "Casta", algo muy notorio en la India.
En este país, hay "castas" privilegiadas y son los que manejan el comercio, la industria, el mundo de los negocios, pero alguien que no tiene casta, ni tiene el deseo de mejorar, ni le interesa hacerlo, porque en esta vida le toco vivir así (la actual), ya en su reencarnación le tocara quizá vivir una mejor vida y entonces podrá ser de los poderosos comerciantes, así es que los demás o sea los de menor casta duermen en las calles o por ahí, no trabajan, medio viven, medio comen, algunos trabajan en la construcción, otros venden algo y otros se la pasan meditando su existencia espiritual y piden algo a los que tienen, para poder subsistir, ellos están a la espera de poder morir dentro de los mandamientos de sus dioses, que ya les enviara una mejor vida, o inclusive pueden renacer en una vaca, o en un mono, o ser un grillo o un gusano, o en otro cuerpo humano, es por eso que la gran mayoría de los hindis no comen carne, podrían en su caso, estar comiendo un amigo, un familiar, reencarnado en cualquier forma de vida, ya sea vegetal o animal. Así lo entendí y así lo platico.
Caminando dentro de esta gran plaza, nos abordo un chiquillo de unos 9 o 10 años, en sus manos traia una figura de su dios Ganesh, este dios es un elefante, además de su trompa tiene diez manos y hay templos dedicados a el, es uno de los favoritos, dentro de la religión hindú. Caminando a nuestro paso nos decía que viéramos su mercancía, que nos detuviéramos un poco, que tenia buenos precios, que tenia algunas cosas muy bonitas, nosotros seguimos nuestro camino, el también, un paso atrás, (nunca al lado de nosotros), ante la insistencia, lo ignoramos y el insistía a que viéramos lo que tenia, no nos dejaba platicar entre nosotros, el seguía con su ofrecimiento, a fin de que ya no siguiera insistiendo, optamos por escucharlo y nos detuvimos, antes que nada, el lo agradeció con una reverencia muy pronunciada, hacia nosotros y puso todo lo que tenia en el piso y fue dándonos y ofreciendo cada uno de sus artículos, como vio que dirigíamos nuestra mirada a la figura de Ganesh, pues lo tomo con sus manos y nos lo dio y ahí empezó con su historia cultural, su conocimiento, empezo a dominar la situacion.
Nos agrado su elocuencia, su narración de la historia de este Dios, verlo ocupar ambas manos para reafirmar lo que decía, cambiar del terror, a la bondad reflejada en su infantil cara, todo de acuerdo al momento que nos estaba narrando, me imagine inmediatamente a un cuenta cuentos de Teatro infantil, siguió con su historia y no terminaba, así es que apresurando de dijimos que no nos interesaba y empezamos a caminar, a lo que el recogiendo apresuradamente sus cosas, nuevamente nos siguió.
Entramos al restaurante y degustamos una rica comida hindú, nos debemos haber tardado unos 45 minutos o una hora, y al salir, ahí estaba, nos estaba esperando este chiquillo, sentado, recargado en un poste y en el momento que nos vio se levanto inmediatamente, recogió apresuradamente sus cosas y regreso a nosotros, llego con una sonrisa tan enorme como su cara, nos hizo otra reverencia y nos insistió sobre sus productos que tenia a la venta, debe habernos insistido otros 10 minutos, ahora caminábamos a la par, ya no traía un paso atrás de nosotros, a lo cual nuevamente nos detuvimos.
Ahora ya nos daba risa su elocuencia, nos hablaba en perfecto ingles o en hindi, ya no sabia como pero algo nos tenia que decir, lo que provoco una simpatía, por sus movimientos y para que no dejáramos de fijarnos en el.
Después de todo esto y a su insistencia, hoy tengo aquí a la vista enfrente a mi computador, aquella escultura con la imagen de su dios Ganash, con su trompa y sus diez manos, el cual adorna uno de los rincones preferidos de mi escritorio y que me hace recordar a este niño, que nunca se dio por vencido, perdió mas de hora y media con nosotros, pero logro lo que quería.
Este Ganesh nos lo dio en 2 USD, todo este tiempo, todo lo que dijo, todo lo que espero, todo lo que tuvo que hacer para ganarse descontando el costo del producto, que será 1.50 USD o un dólar, bueno pero gano y quizá a el también le llene de satisfacción haber triunfado, haber logrado sus objetivos.
Este niño, en apariencia, es de casta menor, posiblemente analfabeta, posiblemente duerme en la calle, cobijado en cualquier árbol (ahora hace calor), o en cualquier barda o que se yo, por ahí, pero tampoco aspira a mas, esta esperando de acuerdo a su creencia que en su reencarnación le toque una mejor vida y si le toca ser rey y yo lacayo, espero se acuerde que le he comprado en esta vida, la figura de su dios Ganesh.
Ya en mi casa, reflexiono con esto y les aseguro haber recibido una gran lección, de decisión, de astucia, de entusiasmo, de humildad, de perseverancia y otras muchas cosas que creía dominar, pero he aprendido una nueva lección, ahora por un chiquillo de 9 o 10 años, de casta menor. (en apariencia).
En la India, oficialmente no existen las castas, todos los individuos son iguales en derechos y obligaciones, pero en la practica y en la vida diaria, es otra cosa, en un grupo que pertenezca a la misma casta, no existe el deseo de superación, si ha nacido albañil, albañil será toda su vida, si nació dentro de la casta de guerrero, así será siempre, si es brahmán, eso será en esta vida y su nivel de vida es de acuerdo a su "casta".
Roberto.
P. D. Este chiquillo, se despidio de nosotros con un abrazo y una reverencia y la foto aqui incluida es de ese momento.
Esto lo aprecie en mi reciente viaje, pero me gustaria aprender mas y visitar nuevamente la india, si hay alguien que me pudiera aportar mas, con gusto y satisfaccion recibire sus mensajes.
robertosolano@yahoo.com