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Fundador - Viajero habitual
29 de septiembre Alejandría rumbo Benghazi. La salida del puerto nos costo un día mas de lo planeado. Los papeles de entrada de aduana en Port Said no estaban hechos. La razón es bien sencilla, Port Said es un puerto franco. No figuramos como entrada a Egipto. Costo que se entendiera este punto. Vinieron dos agentes de paisano hicieron una lista enorme de todos los aparatos eléctricos, motores, cámaras, ventiladores, un largo etc. Esa lista era para decir que también nos los llevábamos, suena ridículo. Revisando que no nos lleváramos nada que no proceda arreglado, pues media hora escribiendo como locos.
La tarde estaba preciosa. Una brisa constante de 8 nudos. El mar un poco de fondo con fuerza pero soportable. Con tantas manos ayudando (Vicente, Marcelino, Javier y yo), sacamos sin problemas el ancla, buscamos el canal de navegación dentro del puerto y pusimos la popa mirando a la ciudad. La salida de Alejandría no es sencilla esta repleta de barcos de pesca fondeados en la bahía. Solo es navegable un canal por donde tenemos calado suficiente. El resto engancharíamos con algo. Tenemos luna casi llena, falta un día. Tenemos suficiente luz para ver el oleaje. Marcelino suelta por popa los aparejos de pesca. El capitán sonríe silenciosamente (nunca pescan nada).
30 de septiembre travesía a Benghazi. La noche estuvo muy movida. El oleaje no para, los golpes de agua son constantes. Duermo en proa parece que estoy dentro de una maquina de monedas con un juego de la II guerra mundial. Duermes pero no completamente. El día transcurre en tareas de vigilancia del horizonte. Aunque estamos solos desde la salida de Alejandría. Es agotador el meneo del barco así que duermes muchas horas.
1 de octubre 2º dia de travesía. Por fin Marcelino nuestro héroe en el barco pesca algo. Empezó con un atún de 300 gramos durante la noche. Podía servir de llavero. Nuestra gallardía nos obliga a soltarlo al mar. En la mañana nuestro campeón acuático pesca un dorado de 2 kilos. Rápidamente se organiza todo, se limpia, se corta, se deja a macerando para la comida. Exquisito, un plato fácil lleno de proteínas y este no es congelado. La comida la hacemos en cubierta. La tripulación se queja del meneo en la mesa del comedor. El mar sigue con mucha fuerza pasas de un lado al otro del barco en cada bandazo. Necesitas pensar como dar el siguiente paso y donde agarrarte.
2 y 3 de octubre en la travesía. El mar va a mas. tenemos 20 nudos de viento en ceñida cerrada. Las olas alcanzan casi los 2 metros. Van con mucha fuerza. Nos paramos constantemente con los golpes de mar. Parece que el barco se pudiera romper. Entramos en territorio Libio. Hicimos los honores con el cambio de bandera de respeto. Vemos claramente la costa nada en kilómetros. Ninguna casa, solo edificios militares y fabricas. Toda la costa esta llena de antenas y casetas de vigilancia. A media noche encontramos una gran ciudad Darnah. Una línea alargada de 4 kilómetros a orillas del agua. Estamos deseando llegar al cabo Ràs Al Hilal se hace desear. Después de este punto caemos a babor con agua y viento a favor, eso espero.