Fundador - Viajero ocasional
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La motivación que provoca el movimiento de un viajero responde a diversas razones. Hay quienes viajan para conocer una playa específica de la que han escuchado hablar positivamente. Hay otros que deciden explorar ciertas zonas naturales debido a que se han documentado sobre las maravillosas especies de aves exóticas que ahí se encuentran. En mi caso, el incentivo para cada viaje es variable, pero me he dado cuenta que hay uno que se repite y que por suerte, o por destino, me ha llevado a los destinos más espectaculares que he visitado, y éste es el mismísimo nombre de ciertos lugares. Bhután, Timbuctú, Angkor Wat y ahora: Mandalay.
Antes de comenzar a planear mi viaje por Myanmar, país al occidente de Tailandia y justamente donde se encuentra Mandalay, aún desconocía el significado o el pasado de esta ciudad. Para mí era aún un misterio el hecho de que este sitio había sido fundado a mediados del siglo 19 por mandato divino. La profecía indicaba que en ese lugar debía ser construida la gran metrópolis del budismo, justamente en el 2,400 aniversario de la religión. Así lo llevó a cabo el Rey Mindon en 1859, después de dos años desmantelando su reino, ubicado en Amarapura, después montarlo sobre miles de elefantes y finalmente, reconstruirlo en este sitio divino.
Con estos datos y a unos meses de iniciar mi viaje, supe que había decidido correctamente, y que esta aventura por Myanmar me llevaría a la gran ciudad del budismo. En diciembre 24 que entré al avión de Thai Airways de regreso a Bangkok, entendí lo equivocado que estaba en cuanto a mis planes viajeros y expectativas sobre lo leído, pero confirmé que recorrer el mundo siguiendo los nombres exóticos me estaba dejando las mejores experiencias de mi vida.
Mandalay, que 150 años atrás había sido fundada como capital del budismo, resultaba ser hoy una ciudad en reconstrucción y renovación. Durante la Segunda Guerra Mundial los ingleses y japoneses se encargaron de destruir los grandes templos que aquí se erigieron. Hubiera sido decepcionante haber leído sobre esta devastación antes, ya que posiblemente hubiera evitado este destino y habría perdido la oportunidad de recorrer el resto de un país lleno de tradiciones y maravillas que no tienen igual. Es cierto cuando cantamos que como México no hay dos, y no lo hay porque en todos los países se debe cantar lo mismo, lo que evita que dos naciones sean iguales pues habría una doble contradicción.
Al desmitificar a Mandalay realmente mi intención es exaltar las maravillas que encontré en Myanmar, todas ellas sorpresas inolvidables pues carecían de expectativas. Relataré entonces las andanzas de este viajero, como uno de los únicamente 600 turistas que ingresaban al país al día (a México entran casi 25mil).
16/04/2008
Tengo planes de visitar éste país a finales de ésta año 2008. Tendré unos 4 meses de tiempo, por tanto quisiera empezar en Thailandia, pasar a Birmania, luego Laos y si queda tiempo recordar algunos rincones de Vietnam y Camboya.
Tu relato me parece muy acertado y espero poder llegar a compartir opiniones.
Un saludo
16/04/2008
Tengo planes de visitar éste país a finales de ésta año 2008. Tendré unos 4 meses de tiempo, por tanto quisiera empezar en Thailandia, pasar a Birmania, luego Laos y si queda tiempo recordar algunos rincones de Vietnam y Camboya.
Tu relato me parece muy acertado y espero poder llegar a compartir opiniones.
Un saludo
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