Fundador - Viajero ocasional
Desde Asturias hemos salido un grupo de personas con destino a Beligica y Holanda. Desde Madrid salimos en avión hacia bruselas. En esta ciudad estuvimos un día, personalmente no me ha gustado mucho, pues gran parte de sus edificios antiguos estaban muy viejos y mal conservados. Sin embargo la Gran Place tiene un sabor muy especial y coincidimos con un concierto que tenía más encanto.
Al día siguiente fuimos a Brujas, ciudad que me ha impresionado no sólo por sus edificios, sino por su historia a través de los siglos. La excursión en bote a través de los canales hace que te situes en siglos anteriores con un encanto especial. Podria nombrar muchas cosas pero el puente y la puerta de Beaterio y si historia es quizás la zona que más me ha gustado. Al día siguiente nos fuimos en dirección a Holanda, en autobús. En cada país ibamos con un guía local y de esta manera el viaje resultaba más cutural y atractivo.
Antes de llegar a Holanda hicimos noche en Colonia e hicimos una travesía por elrío Rhin, en la zona de los catillos medievales. Esa noche dormimonsen colonia y sólo visitamos su catedral, es gigantesca pero muy deteriorada pues fue bombardeada durante la segunda guerra mundial. Como no todo va a ser cultura, hemos cenado en un lugar típico y degustamos las famosas salchichas, todo esto aderezado con muchas risas y juergas porque nadie sabía ni alemán ni inglés y nos entendíamos a base de mímica y de gestos y con mucha complacencia por parte de los camareros.
Al día siguiente nos dirigimos finalmente a Holanda. Paramos a comer en Aquisgrán y luego nos detuvimos también en Mastricht, una ciudad muy bonita, acogedora y con mucha historia. A continuación, un poco deprisa y con ganas de ver más cosas nos dirigimos a Amsterdam, el trayecto fue en autobús por lo que pudimos ver sus campos, sus casas tan bien cuidadas. Este trayecto me ha hecho recordar los cuentos de mi infancia, cuya fantasía la vi reflejada en ese país.
De Holanda me ha gustado todo y especialmente las tuberas y los lagos. El trabajo tan inmenso de sus gentes para hacer esta maravilla de la naturelza. De las ciudades o más bien pueblos que recomendaría al viajero son MArken y Voledan y sobre todo que fuesen con un guía locl que cuente las historias y anécdotas de esos lugares resultando así el viaje más enriquecedor.